La demanda interna mantiene la velocidad de crucero, ¿hasta cuándo?
El PIB de EE. UU. creció un 0,4% trimestral en el 2T 2026 según la segunda estimación de la BEA, la misma cifra que en el avance y 1 décima menos que en el 1T 2026. La actividad se apoyó en la notable expansión del consumo privado y en la fortaleza de la inversión productiva, impulsada por el ciclo inversor de la IA y por una mayor demanda de maquinaria y equipamiento industrial. La fortaleza de la demanda doméstica se tradujo en un nuevo impulso de las importaciones, especialmente de bienes. De cara a los próximos trimestres, nuestro escenario central contempla un crecimiento anualizado en torno al 2%, aunque con riesgos a la baja por la pérdida de dinamismo del mercado laboral, la persistencia del conflicto en Oriente Próximo y la mayor incertidumbre política y fiscal.











