• La digitalización del sector agroalimentario: ¿qué nos dice Twitter?

    cataláninglés

    La tecnología avanza a un ritmo frenético y ofrece a la cadena agroalimentaria numerosas oportunidades para que su producción sea más eficiente y sostenible. Además, la irrupción de la COVID-19 ha puesto de manifiesto que las empresas más digitalizadas pudieron continuar con sus actividades con más facilidad que el resto. En este artículo examinamos el grado de popularidad de las distintas tecnologías digitales que se utilizan en el sector primario y en la industria agroalimentaria a partir del análisis de texto de más de 2 millones de mensajes en la red social Twitter. Todas ellas son imprescindibles para crear un ecosistema conectado que formará la cadena alimentaria 4.0 del futuro.

    Plantilla

    plantilla_article_vs05

    Miniatura
    Área geográfica

    La llegada inesperada de la pandemia ha puesto de manifiesto que las empresas más digitalizadas estaban más preparadas para adaptarse a la nueva situación y pudieron continuar con sus actividades de forma mucho más fluida que el resto. No cabe duda de que, en el nuevo entorno, la transformación digital de las empresas se presenta como un aspecto ineludible para fortalecer la competitividad empresarial. 

    El big data, la robótica, el internet de las cosas y el blockchain son algunos ejemplos de las nuevas tecnologías digitales que gradualmente están adoptando las empresas, en particular en el sector agroalimentario. La tecnología avanza a un ritmo frenético y está ofreciendo a la cadena agroalimentaria numerosas oportunidades para producir de una manera más eficiente y sostenible. Sin embargo, la información estadística sobre el grado de adopción de dichas tecnologías es limitada, y la fuente estadística oficial más completa1 no proporciona información sobre el sector primario. A continuación, presentamos un novedoso análisis sobre la «popularidad» de las nuevas tecnologías digitales en el sector agroalimentario a partir de la información de Twitter.

    • 1. Encuesta sobre el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y el comercio electrónico en las empresas, elaborada por el INE.
    Twitter como una fuente de información para detectar tendencias de futuro

    La información de Twitter puede ser muy valiosa para detectar nuevas tendencias de futuro, pues permite analizar la popularidad de determinados términos, según la frecuencia con la que aparecen en los tuits. Es cierto que no es lo mismo «hablar de ello» que haber implementado con éxito las distintas tecnologías digitales en el funcionamiento recurrente de la empresa. Por este motivo, los resultados que presentamos a continuación deben interpretarse sencillamente como indicativos de nuevas tendencias que pueden estar arraigándose en las empresas del sector agroalimentario. 

    La información de Twitter permite analizar el grado de «popularidad»

    de las distintas tecnologías digitales en el sector agroalimentario según la frecuencia en la que aparecen mencionadas en los tuits.

    Para este estudio, se procesó información de más de 24 millones de tuits emitidos por usuarios individuales y medios digitales durante el periodo 2017-2019. Entre ellos, 2 millones correspondían al sector agroalimentario. Usando técnicas de procesamiento de lenguaje natural, se categorizaron los tuits según las menciones de distintas tecnologías digitales y según el sector de actividad.2 La clave para obtener información relevante de las redes sociales pasa por definir previamente palabras «semilla» que permitan identificar los documentos correspondientes a cada uno de los sectores de actividad, y palabras «semilla» relacionadas con las distintas tecnologías digitales de interés.3 Mediante un algoritmo de machine learning se identificaron adicionalmente otras palabras relacionadas con el concepto en cuestión y que no fueron incluidas inicialmente, de modo que se amplió el espectro de documentos analizados. En este estadio, es importante hacer un cuidadoso cribado de palabras polisémicas (es decir, las que tienen más de un significado, como, por ejemplo, la palabra «reserva», que tanto puede referirse a la habitación de un hotel como a un vino).

    • 2. Este análisis fue realizado en colaboración con Citibeats, empresa especialista en el procesamiento de lenguaje natural no estructurado.
    • 3. Por ejemplo, las palabras «semilla» usadas para identificar el big data fueron: analytics, arquitectura de sistemas, data mining, database, inteligencia empresarial, Python y SQL, entre otras (además de big data propiamente).
    ¿Cuál es el grado de digitalización del sector agroalimentario según Twitter?

    Para valorar el grado de digitalización del sector agroalimentario según los datos de Twitter, necesitamos primero poner en perspectiva cuán habituales son los tuits sobre digitalización en otros sectores de actividad. El sector más digitalizado según nuestro análisis es el de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC): un 3,2% de los tuits del sector contienen términos relacionados con la digitalización, un resultado que no sorprende, dada la propia naturaleza del sector. A continuación, encontramos el sector de las finanzas y los seguros, con un 2,7% de los tuits. 

    En el sector primario, este porcentaje es claramente inferior, del 0,6%, pero similar al 0,7% de las actividades profesionales, científicas y técnicas. En el caso de la industria agroalimentaria, el porcentaje de tuits sobre digitalización es solamente del 0,3%, muy próximo al sector de las manufacturas básicas (que aglutina la industria textil, la madera, el papel y las artes gráficas) y que presenta el porcentaje más bajo entre los sectores analizados, del 0,2%.

    p-26
    ¿Qué tecnologías digitales son más populares en el sector agroalimentario según Twitter?

    La riqueza de información obtenida de Twitter permite detectar las herramientas digitales más populares en cada sector de actividad según la frecuencia con la que se mencionan en los tuits analizados. Según nuestro análisis, una gran parte de los tuits del sector primario sobre digitalización suele incluir temas de big data (un 45% del total de tuits sobre digitalización). Un claro ejemplo de la aplicación de big data en el sector se encuentra en las denominadas técnicas de «agricultura de precisión», que requieren del análisis de grandes cantidades de información con el fin de optimizar la toma de decisiones para aumentar la producción y, a su vez, garantizar la sostenibilidad. Estas técnicas se usan, por ejemplo, para calcular las necesidades de riego de los cultivos teniendo en cuenta las condiciones climáticas (la radiación solar, el viento, la temperatura y la humedad relativa) y las características de los cultivos (especie, estado de desarrollo, densidad de plantación, etc.). Para realizar este cálculo, se necesitan datos meteorológicos actualizados en tiempo real, una elevada capacidad de computación y una gran velocidad de transmisión de la información para que el sistema de riego automático se ajuste debidamente. Esta tecnología ayuda a hacer más eficiente el uso del agua, un aspecto muy relevante en áreas de clima mediterráneo, altamente vulnerables al cambio climático y donde el agua es un factor limitante. 

    El «big data», el internet de las cosas y la robótica son las tecnologías más populares

    en el sector primario, y son indispensables para avanzar en la aplicación de técnicas de agricultura de precisión y la automatización inteligente del campo.

    Otras tecnologías populares en el sector primario son el internet de las cosas (16% de los tuits) y la robótica, incluyendo los drones (10% de los tuits). Las nuevas tecnologías digitales prometen ser una revolución en el ámbito de la agricultura y la ganadería en pleno siglo XXI, tal y como la clásica mecanización del campo lo fue en el siglo XX. Así, la maquinaria agrícola 4.0 (aquella más cercana a los robots de las películas de ciencia ficción que al tractor que estamos acostumbrados a ver en todas las explotaciones del país) permite aumentar la productividad a la vez que mejora las condiciones de trabajo en el campo. Esta tendencia hacia una mayor automatización de las tareas agrícolas se ha visto reforzada a raíz de la pandemia de coronavirus, pues la dificultad para contratar trabajadores de temporada debido a las restricciones a la movilidad internacional ha provocado un aumento del interés en la robótica y la automatización agrícola. En efecto, las empresas que fabrican robots para la agricultura han detectado un fuerte aumento de pedidos, por ejemplo, de robots que recogen fresas a la vez que eliminan el moho con una luz ultravioleta.4

    El uso de los drones merece una mención especial, pues ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años y sus aplicaciones son cada vez más amplias: desde la detección temprana de plagas mediante la inspección aérea de grandes áreas de cultivo, hasta la localización de jabalíes mediante cámaras térmicas para impedir el contagio de peste porcina africana a los cerdos de granja.5

    • 4. Véase Financial Times Agritech «Farm robots given Covid-19 boost», 30 de agosto de 2020.
    • 5. Véase http://www.catedragrobank.udl.cat/es/actualidad/drones-contra-jabalies

    Popularidad de las distintas tecnologías digitales en el sector agroalimentario

    p-28

    El blockchain es la tecnología que más destaca en la industria agroalimentaria (30% del total de tuits sobre digitalización del sector). No podría ser de otra manera, pues tiene múltiples aplicaciones para la industria de la alimentación y las bebidas. Gracias a una cadena de registros inalterables y confiables, el blockchain permite ofrecer una trazabilidad completa de los productos en todos los eslabones de la cadena alimentaria. Así, el simple escaneo de un código QR proporciona acceso a toda la información referente a la procedencia, el método de producción, los tratamientos veterinarios recibidos, los ingredientes empleados, etc. Muchas empresas agroalimentarias ya están experimentando en la actualidad con el blockchain, puesto que ofrece claros beneficios en términos de la transparencia sobre el origen, la calidad del producto y la seguridad alimentaria, aspectos cada vez más valorados por los consumidores. La tecnología blockchain se está empleando también para limitar el desperdicio alimentario, otro reto ineludible del sector.

    El «blockchain» permite la autenticación digital

    de los productos alimentarios y permite su trazabilidad en todos los eslabones de la cadena alimentaria.

    En relación con otros sectores, ¿en qué herramientas destaca el sector agroalimentario?

    Hay algunas tecnologías digitales que son poco populares en todos los sectores de actividad, quizá porque tienen un rango de aplicación más limitado o específico. Es decir, tecnologías que, a pesar de tener un bajo porcentaje de tuits en términos absolutos según nuestro análisis, pueden tener una popularidad relativamente alta para un sector en comparación con el resto de los sectores. 

    Para detectar estos casos, calculamos una nueva métrica, el índice de concentración, que tiene en cuenta la popularidad relativa de las tecnologías en un sector respecto al resto de los sectores.6 Con esta metodología, obtenemos que el sector primario sigue destacando en big data. En concreto, el sector primario concentra un 9,2% del total de tuits sobre big data emitidos por todos los sectores, un porcentaje muy superior al 3,1% que representan los tuits del sector primario sobre el total de tuits analizados (véase en la siguiente tabla que el índice de concentración es igual a 3 en este caso). También observamos que el sector destaca en el internet de las cosas, como ya habíamos comentado, pero descubrimos que la nanotecnología también es una tecnología popular en el sector primario en términos relativos. Es decir, a pesar de que solo un 3,8% de los tuits del sector primario tratan temas de nanotecnología, este porcentaje es elevado en comparación con el 1,7% que representan los tuits de nanotecnología sobre el total (es una tecnología poco popular en general en todos los sectores, pero en el sector primario es algo más popular que en otros). Este dato no sorprende, puesto que la ingeniería genética es uno de los campos en los que más ha avanzado la tecnología para incrementar la productividad de los cultivos. Por ejemplo, al optimizar el rendimiento de las cepas es posible desarrollar plantas mucho más resistentes a las condiciones climáticas extremas o a las plagas.

    • 6. El índice de concentración se calcula como la ratio entre (1) el porcentaje de tuits de una tecnología y sector respecto al total de tuits de esta tecnología, y (2) el porcentaje de tuits de un sector respecto el total de tuits de todos los sectores. Valores superiores a 1 indican que la tecnología es relativamente más popular en ese sector.

    Índice de la concentración de tuits de cada tecnología respecto a los otros sectores

    p-29

    Finalmente, la realidad virtual y aumentada también es una tecnología relativamente popular en la industria agroalimentaria. En concreto, la industria agroalimentaria concentra un 6,2% del total de tuits sobre realidad virtual y aumentada emitidos por todos los sectores, un porcentaje que más que duplica el 2,5% que representan los tuits del sector primario sobre el total de los analizados (el índice de concentración es igual a 2,5 en este caso). Esta tecnología usa entornos virtuales (realidad virtual) o incorpora elementos virtuales a la realidad (realidad aumentada) que aportan conocimiento e información de utilidad para la optimización de los procesos. En un principio puede sorprender que esta tecnología sea relativamente popular en la industria agroalimentaria, pero sus usos se van extendiendo a medida que la industria va implantando las tecnologías digitales en sus procesos de producción, en la denominada industria 4.0. Un ejemplo concreto del uso de esta tecnología es el de la reparación de averías. Cuando se produce una avería, el operario utiliza gafas de realidad aumentada para, a través de ellas, seguir los pasos detallados en los manuales de instrucciones virtuales que se le proyectan sobre la lente para ayudarle a resolver la incidencia. Las gafas reconocen las diferentes partes de la máquina y le indican visualmente al operario dónde debe actuar para solucionar el problema.

    Los ejemplos para la aplicación de las nuevas tecnologías digitales en el sector agroalimentario son numerosos. Nos encontramos ante una revolución que está llamada a transformar los distintos eslabones de la cadena alimentaria: desde la explotación de datos y el uso de drones para lograr cosechas más eficientes, hasta el empleo de la tecnología blockchain para mejorar la trazabilidad de los productos finales que llegan a nuestros hogares. En definitiva, el futuro nos traerá la cadena alimentaria 4.0, un ecosistema totalmente conectado del campo a la mesa.

    Destacado Economia y Mercados
    Desactivado
    Destacado Analisis Sectorial
    Desactivado
    Destacado Área Geográfica
    Desactivado
  • 'e-commerce': un avance de años vivido en pocos meses

    cataláninglés

    La pandemia ha provocado, forzosamente, cambios muy importantes en nuestros hábitos de consumo. Ante la imposibilidad de acceder de forma presencial a los comercios, los canales de compra on-line han ganado mucho peso durante el año 2020. Según el análisis de los datos internos de CaixaBank, este crecimiento no solo ha sido significativo, sino que también ha sido generalizado entre empresas de distinto tamaño y sector, y ha supuesto un acicate para que muchas se lanzaran por primera vez a utilizar el e-commerce como canal de venta.

    Plantilla

    plantilla_article_vs05

    Temática
    Etiquetas
    Miniatura
    Área geográfica
    El gran crecimiento del e-commerce tras el estallido de la pandemia

    Las duras restricciones a la movilidad impuestas para combatir la expansión de la COVID-19 han supuesto, sin duda, un duro golpe para la economía española, pero también han actuado como acelerador de algunas tendencias de cambio que veníamos observando en el pasado. Uno de los cambios que más se ha acelerado y que más presente hemos tenido es la adopción del e-commerce como método de venta en los comercios minoristas. En el contexto de restricciones a la movilidad y distanciamiento social que estamos viviendo, las ventas on-line están suponiendo un revulsivo para el sector del retail que ha contribuido a evitar una situación económica todavía más compleja durante la pandemia.

    Para analizar el avance del comercio on-line, recurrimos al indicador de consumo que elaboramos a partir de los datos internos de CaixaBank, y nos detenemos a analizar la evolución del comercio minorista sin el comercio de bienes esenciales, que experimentó unas dinámicas muy diferentes al resto del comercio minorista.11 Tal y como se puede observar en el gráfico de la siguiente página, las compras por e-commerce han mostrado una evolución muy favorable desde el inicio de la pandemia. Entre los meses de abril y mayo de 2020, cuando las restricciones a la movilidad fueron más intensas, el gasto en e-commerce llegó a anotar tasas de crecimiento de tres dígitos, alcanzando volúmenes de gasto solo superados en la semana de Black Friday de los últimos años. El ritmo de crecimiento se moderó a medida que las restricciones a la movilidad se relajaron y la posibilidad de realizar compras presenciales volvió a escena. A pesar de ello, las tasas de crecimiento se han mantenido siempre por encima del 50% con respecto a 2019, salvo en momentos muy puntuales.

    • 11. Concretamente, excluimos del análisis la venta de alimentación y farmacias, puesto que el efecto de las restricciones en el consumo de este tipo de bienes fue el opuesto al observado en el comercio de bienes no esenciales durante la primera parte de la pandemia.

    Indicador CaixaBank de consumo en comercio minorista1

    Variación con respecto al nivel de referencia (%)2

    Indicador CaixaBank de consumo en comercio minorista

    La evolución descrita para el e-commerce encuentra un claro contraste en el comportamiento de las ventas presenciales que, tal y como se puede observar en el gráfico, cayeron sobremanera durante el primer estado de alarma y, en menor medida, durante la segunda y tercera ola de COVID-19, vividas en noviembre de 2020 y en febrero de 2021. Así, en el conjunto de 2020, el gasto presencial en el comercio minorista cayó un 23% con respecto a 2019, mientras que el e-commerce creció un 69% anual. Con ello, el crecimiento de las ventas on-line amortiguó el impacto sobre la facturación del sector, que cayó un 15%.

    Crecimiento democrático de las ventas por internet

    Una pregunta pertinente que nos podemos formular es qué tipo de comercio se ha podido beneficiar del aumento de las ventas on-line. Pasar a vender on-line o ampliar los canales de venta e-commerce supone para un comercio una inversión en digitalización importante, que implica una barrera para los negocios más modestos, sobre todo para los que tuvieron que adoptar este canal por primera vez. A pesar de ello, según el análisis de los datos internos de CaixaBank, el crecimiento del e-commerce ha sido generalizado, observándose tanto en empresas grandes y pequeñas como en empresas con experiencia e-commerce y en nuevos entrantes.

    Según el análisis de los datos internos de CaixaBank,

    el crecimiento del e-commerce ha sido generalizado, observándose tanto en empresas grandes y pequeñas como en empresas con experiencia y en nuevos entrantes.

    Tal y como recoge el siguiente gráfico, a partir del mes de mayo de 2020, la contribución al crecimiento de las ventas e-commerce por parte de nuevos entrantes fue aumentando a un ritmo constante, llegando a alcanzar un 30% del total. Sin embargo, tras la declaración del segundo estado de alarma el 25 de octubre de 2020, la tendencia al alza se rompió por completo. Probablemente, debido a que, en eventos como el Black Friday y la temporada navideña, los comercios electrónicos más consolidados en venta e-commerce volvieron a capturar el grueso de las ventas on-line. A pesar de ello, la contribución al crecimiento del e-commerce por parte de nuevos entrantes fue muy elevada en el conjunto de 2020, lo que revela que la adopción del canal de ventas on-line se ha dado también en comercios que no estaban digitalizados.

    Contribución al crecimiento del e-commerce de retail de los nuevos entrantes

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:06

    Si nos detenemos a observar las dinámicas del e-commerce según el tamaño empresarial, observamos dos etapas diferenciadas. En primer lugar, durante los meses del primer estado de alarma las compañías grandes fueron las que lideraron el grueso del crecimiento del comercio electrónico. A los pequeños comercios les costó más reaccionar de forma inmediata, y muchos tuvieron que esperar a poder abrir presencialmente para poder comenzar una adaptación hacia la venta e-commerce.

    Durante los meses del primer estado de alarma

    las compañías grandes fueron las que lideraron el grueso del crecimiento del comercio electrónico. A los pequeños comercios les costó más reaccionar.

    25

    A partir de finales del mes de junio, coincidiendo con el fin del estado de alarma, la dinámica del e-commerce comienza a cambiar en favor de los comercios más pequeños. Concretamente, a partir de dicho momento, la posibilidad de abrir las puertas para muchos pequeños comercios facilitó una adaptación más rápida al canal de venta on-line. Así, en los meses de julio y agosto, las ventas on-line de las empresas de menor tamaño llegaron a generar cerca de la mitad del crecimiento total del e-commerce del sector.

    Indicador CaixaBank de e-commerce en comercio minorista1

    Contribución a la variación interanual (p. p.)

    Indicador CaixaBank de e-commerce en comercio minorista
    Cambio estructural

    Los datos internos de CaixaBank también apuntan a que el aumento de las ventas por internet no se concentra en unos pocos tipos de comercio, más bien lo contrario. Todas las categorías comerciales reflejan un crecimiento apreciable durante 2020, aunque vemos cómo, tras la retirada de restricciones, el crecimiento del e-commerce se modera en pro de una mejora del gasto presencial.

    Así, es interesante evaluar en qué medida el crecimiento del e-commerce está aquí para quedarse. Para ello, en el gráfico que se muestra a continuación, reflejamos la tendencia que ha seguido el peso de las compras on-line sobre las compras totales en las diferentes ramas de actividad del comercio minorista. Tal y como se puede observar, el peso del e-commerce repuntó con mucha fuerza en 2020 en todas las ramas de actividad. Sin embargo, si comparamos la tendencia de los últimos años con el registro de marzo de 2021, un mes con restricciones apreciables pero no especialmente duras con el comercio minorista, vemos que hay algunas ramas de actividad (librerías y papelerías, y textil) donde el peso del consumo presencial se ha normalizado de nuevo. Por otro lado, vemos cómo, en el resto de las ramas de actividad, parte de la ganancia extraordinaria de 2020 aún permanecía en el mes de marzo de 2021, apuntando, en cierta medida, a un posible cambio de patrones de consumo.

    Peso del e-commerce sobre las ventas totales

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:07
    Es pronto para saber en qué medida este cambio será estructural y qué parte se disipará una vez superemos la crisis sanitaria.

    Con seguridad, el consumo presencial seguirá siendo una de las principales bases para el comercio minorista.

    En conclusión, el e-commerce ha crecido muy apreciablemente tras la irrupción de la COVID-19. Este crecimiento, además, ha sido «democrático», puesto que tanto grandes como pequeñas empresas (aunque estas tardaron algo más) han aprovechado el impulso que las restricciones a la movilidad han dado al consumo on-line. También ha habido un proceso de aprendizaje muy fuerte que ha comportado que los nuevos participantes en el canal de ventas e-commerce movilizasen buena parte del crecimiento en 2020.

    Ahora bien, es pronto para saber en qué medida este cambio será estructural y qué parte se disipará una vez superemos la crisis sanitaria. Con seguridad, el consumo presencial seguirá siendo una de las principales bases para el comercio minorista. No obstante, es difícil entender el futuro del sector sin una apuesta clara y contundente por continuar digitalizando sus canales de venta, que permitirán a muchos comercios pequeños acceder a un mercado mucho mayor y más diversificado y al consumidor acceder a un mercado con una oferta mucho más rica.

    27
    Destacado Economia y Mercados
    Desactivado
    Destacado Analisis Sectorial
    Desactivado
    Destacado Área Geográfica
    Activado

La revolución de los datos: competencia y uso responsable

Contenido disponible en
17 de julio de 2019
privacidad

En los últimos años, la importancia de los datos para la economía se ha hecho todavía más evidente (véase el primer gráfico). Con la digitalización, todo lo que hacemos deja una huella en la red. Cuando, por ejemplo, abrimos una aplicación en el móvil o hacemos una compra por internet, generamos datos que detallan qué hemos hecho o dónde hemos estado. De hecho, se estima que solo en 2017 se generaron más datos que en los 5.000 años anteriores.1 En otras palabras, el mundo digital es capaz de describir de forma cada vez más exacta lo que sucede en la esfera física. Esta abundancia de información digital, junto con el uso de nuevas tecnologías –como una mayor capacidad de computación– que permiten sacarles un mayor partido a los datos, genera importantes ventajas competitivas para aquellas empresas que saben aprovecharlo. No obstante, este uso intensivo de la información digital también está en el centro de muchos debates porque, entre otros, plantea cuestiones fundamentales sobre la propiedad y la privacidad de dichos datos.

En este artículo, nos fijamos en dos aspectos clave que emergen con el uso de la información digital por parte de las empresas: por un lado, los cambios en la naturaleza de la competencia y, por el otro, el uso responsable y ético de los datos y de la inteligencia artificial.

Sobre la naturaleza de la competencia

En sí, los datos son un bien no rival, es decir, pueden ser usados simultáneamente por distintas partes sin que la cantidad de datos disponibles para el resto se vea afectada. Por ejemplo, es tecnológicamente posible que todos los investigadores en el campo de la medicina utilicen el stock agregado de datos médicos de pacientes al mismo tiempo. Debido a esta no rivalidad, el intercambio de flujos de datos puede comportar enormes beneficios para la sociedad.

Poder extraer valor a los datos otorga importantes ventajas competitivas. Los datos, por sí solos, no tienen ningún valor: el reto es convertir la información en valor. En otras palabras, contar con datos de millones de interacciones no sirve de nada si esta información no puede utilizarse para conocer mejor al consumidor o usuario y saber qué necesita o cómo mejorar su experiencia de cliente. No obstante, convertir la información en valor requiere de unas capacidades específicas. Incluye, entre otros, una infraestructura adecuada para almacenar y procesar los datos, experiencia en análisis de datos, o contar con talento especializado (capaz de hacerse las preguntas pertinentes y articular las respuestas a dichas preguntas).

Puesto que los datos pueden otorgar importantes ventajas de información respecto a competidores, las empresas no tienen incentivos para compartir con terceros los datos que han acumulado. En este contexto, la información puede concentrarse –de forma desproporcionada– entre un número relativamente reducido de grandes empresas.

Asimismo, la explotación conjunta de efectos de red y de grandes cantidades de información puede ampliar la posición de dominio del mercado de algunas empresas. Ello explica, por ejemplo, por qué las grandes empresas tecnológicas tienen un gran potencial para explotar grandes cantidades de datos. En particular, cuantos más usuarios tiene una plataforma digital, más atractivo es para otros usuarios registrarse y operar en esa plataforma –el llamado efecto de red–. A medida que la plataforma en cuestión acumula más información sobre sus usuarios, está en disposición de mejorar sus productos y servicios, y atraer todavía a más usuarios (ampliando así su ventaja competitiva sobre empresas rivales y su posición dominante en el mercado).

La acumulación y el uso intensivo de la información ofrecen la posibilidad de llegar a dominar un mercado gracias al éxito de un producto o servicio. En este caso, existe el riesgo de que esta posición pueda abusarse para llevar a cabo comportamientos anticompetitivos. En este contexto, es importante garantizar que se pueda entrar o salir del mercado de forma fluida –la llamada «contestabilidad» del mercado– y perseguir comportamientos anticompetitivos, si los hay.2 Desafortunadamente, identificar y probar casos de abuso de posición dominante3 en este nuevo entorno digital no es tarea sencilla. Entre otros, porque la posición de dominio puede establecerse frente a otros competidores y no respecto al consumidor tradicional4 y porque la frontera entre prácticas legítimas y prácticas anticompetitivas no está siempre clara. Por ejemplo, las plataformas digitales tienen un incentivo claro para priorizar su crecimiento por encima de beneficios y, en este sentido, las estrategias de precios bajos cobran relevancia. No obstante, establecer precios artificialmente bajos para expulsar a un competidor de un determinado mercado es una práctica que puede considerarse abusiva. Asimismo, en ocasiones, resulta difícil delimitar de forma clara cuál es el mercado relevante sobre el cual se puede producir abuso de poder, puesto que el perímetro del mercado donde los proveedores de servicios digitales operan suele ser difuso.5

Sobre el uso responsable de los datos

A pesar de que hay distintas maneras de extraer valor, el uso responsable de los datos debe estar presente en todas ellas. El uso ético y transparente de los datos es un ámbito que está centrando cada vez más la atención de consumidores y de la sociedad en general, especialmente tras varios casos de mal uso de datos personales y a medida que se generaliza el uso de la información digital y de modelos de inteligencia artificial por parte de empresas. En este contexto, asegurar que las empresas operan con criterios éticos y que se garantizan los derechos individuales es vital para mantener la confianza de la sociedad en los servicios digitales.

Dentro de este ámbito, una de las cuestiones más importantes tiene que ver con la confidencialidad y la protección de los datos. En particular, los datos son generados por los usuarios al utilizar servicios digitales, pero son utilizados por empresas y proveedores de servicios on-line, que a veces no respetan debidamente la privacidad de los consumidores.6 Asimismo, el consumidor desconoce muchas veces qué datos se recogen sobre él y para qué propósitos, y no ejerce control sobre dicho uso. En este sentido, existen estudios que muestran que el usuario medio tardaría hasta 76 días en revisar todos los términos y condiciones que acepta en solo un año.7

En este contexto, es importante encontrar mecanismos que faciliten que el consumidor comprenda mejor cómo pueden usarse sus datos y qué herramientas tiene a su alcance para proteger su privacidad. En este sentido, la UE se encuentra en la vanguardia a la hora de establecer reglas claras para la protección de los datos, tras la entrada en vigor en 2018 de una normativa que busca garantizar que el consumidor retenga el control de la información que provee.8 Por otro lado, en EE. UU., cada vez son más las voces que dentro y fuera del sector tecnológico piden a los legisladores que adopten un enfoque similar al de la UE a nivel federal.9

Asimismo, la gestión responsable y transparente de los datos por parte de las empresas puede erigirse como una fuente de ventaja competitiva. Al fin y al cabo, el consumidor estará más dispuesto a compartir sus datos con aquellas empresas que sean transparentes en el uso que hacen de esos datos y que den garantías de que ningún tercero puede acceder a ellos. En este sentido, hay encuestas que documentan que las entidades financieras gozan de mayor confianza que empresas en otros sectores para administrar información de carácter personal de consumidores (véase el segundo gráfico).

Otro aspecto igualmente crítico es la aplicación responsable de las técnicas de inteligencia artificial a los datos. En concreto, las máquinas suelen ser las encargadas de analizar, a partir de algoritmos creados por programadores informáticos, grandes cantidades de datos (puesto que estamos manejando muchas más dimensiones de las que una mente humana puede concebir). A esto se le llama modelo de aprendizaje automático (machine learning) y permite a las empresas extraer valor de los datos de forma automatizada y escalable (por ejemplo, mediante la identificación de patrones). No obstante, las implicaciones éticas de estas técnicas son complejas, puesto que si son usadas de forma incorrecta pueden llegar a perpetuar sesgos o prejuicios presentes en los datos sobre los que se basan estos modelos. Por ejemplo, en la aplicación de técnicas de inteligencia artificial a procesos de selección de personal, si en los datos históricos hay una infrarrepresentación de mujeres, el algoritmo podría estar sesgado en contra de dicho colectivo a la hora de buscar candidatos. Debido a ello, es importante conocer los sesgos existentes en las bases de datos usadas, corregirlos a la hora de diseñar los algoritmos que ejecutan las máquinas e incorporar consideraciones éticas en el uso de dichos algoritmos.

Roser Ferrer

1. Banco de Inglaterra (2019). «The Future of Finance».

2. La competencia incentiva a las empresas a ser más eficientes, a innovar y a mejorar constantemente la calidad de sus productos y servicios. También beneficia directamente a consumidores, que pueden optar entre una oferta más variada de bienes y servicios, de mejor calidad y a menores precios.

3. El abuso de la posición de dominio se produce cuando una empresa con posición de dominio lleva a cabo alguna conducta comercial que se considera abusiva.

4. Por ejemplo, algunas plataformas digitales operan como intermediarios a la vez que tienen una posición de control sobre la infraestructura de la cual dependen sus rivales.

5. Véase, por ejemplo, Khan, Lina M. (2016). «Amazon’s antitrust paradox». 126 The Yale Law Journal.

6. Véase, por ejemplo, Jones, C. y Tonetti, C. (2018). «Nonrivalry and the Economics of Data». Stanford GSB and NBER.

7. Banco de Inglaterra (2019). «Future of Finance».

8. El Reglamento General de Protección de Datos europeo (RGPD) detalla cómo las empresas europeas (y empresas globales que sirvan el mercado europeo) deben gestionar la información sobre el consumidor y cómo asegurar que el consumidor da su consentimiento al uso de esos datos.

9. De hecho, en el estado de California, entrará en vigor en 2020 una iniciativa que es a grandes rasgos similar a la RGPD europea y que ha servido para lanzar el debate en el país norteamericano.

    im_1907_d2_01_es.png
    im_1907_d2_02_es.png
    Tendencias de fondo

    Revolución tecnológica

    Claves para entender cómo las nuevas tecnologías están transformando de manera profunda la economía y el funcionamiento de la sociedad.