Perú

Perú ha sido uno de los países con mayor incidencia de COVID-19 en América Latina y presenta una de las tasas de muertos por millón de habitantes más altas en el mundo.

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14 de enero de 2021
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Perspectivas

 

Previsiones

 

Prom.
10-14

2015

2016

2017

2018

2019

2020

2021

2022

Crecimiento del PIB (%)

5,8

3,3

4,1

2,5

4,0

2,2

-13,9

7,3

5,0

Inflación IPC (%)*

2,9

3,5

3,6

2,8

1,3

2,1

1,7

1,9

2,3

Saldo fiscal (% del PIB)

0,9

-2,1

-2,3

-2,9

-2,0

-1,4

-9,4

-4,3

-3,2

Deuda pública (% del PIB)

22,0

24,1

24,5

25,4

26,2

27,1

39,5

39,1

39,7

Tipo de interés de referencia (%)*

3,7

3,4

4,2

3,8

2,8

2,6

0,7

0,3

1,3

Tipo de cambio (PEN/USD)*

2,8

3,2

3,4

3,3

3,3

3,3

3,5

3,5

3,4

Saldo corriente (% del PIB)

-3,4

-5,0

-2,6

-1,3

-1,7

-1,4

-1,1

-0,3

-0,6

Deuda externa (% del PIB)

30,4

35,1

35,9

31,6

29,6

30,8

38,8

36,9

36,5

Nota: * Promedio anual.

Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de organismos nacionales de estadística y FMI.

  • Perú ha sido uno de los países con mayor incidencia de COVID-19 en América Latina y presenta una de las tasas de muertos por millón de habitantes más altas en el mundo. La crisis política reciente ha expuesto la debilidad institucional del país y las disfunciones de su sistema político. Las elecciones de abril de 2021 serán decisivas y, dependiendo del resultado, la situación política podría experimentar cierta estabilización y la consiguiente mejora económica, o podría seguir socavando los fundamentos económicos del país. A su vez, esta incertidumbre junto con el continuo deterioro de los fundamentales podría conducir a revisiones negativas de la calificación crediticia.
  • Shock real de la COVID-19 y estrategia sanitaria. Perú ha presentado la contracción más aguda entre las principales economías de América Latina y una de las tasas de muertos por millón de habitantes más altas en el mundo. Este pobre desempeño se atribuye al débil sistema de salud (con años de subinversión) y a las deficiencias económicas estructurales. El estricto cierre en respuesta a la pandemia durante el 2T redujo las exportaciones e inversiones mineras y afectó al consumo de los hogares. Como consecuencia, en este trimestre, el PIB registró una contracción de más del 30% interanual, logrando cierta recuperación en el 3T (–9,4% interanual) con la flexibilización gradual de las medidas de aislamiento. El confinamiento ha sido especialmente duro en un país con una informalidad laboral de cerca del 70%, lo cual ha amplificado los efectos reales del shock.
  • Respuesta de la política económica
    • Política monetaria. El banco central tomó una postura monetaria altamente expansiva, lo que situó el tipo de interés en el 0,25%, el más reducido en América del Sur. Así mismo, ha puesto en marcha líneas de crédito para préstamos comerciales y otras medidas de liquidez para que los fondos de pensiones puedan responder a los retiros pensionales aprobados por el Congreso como medida de alivio frente a la pandemia. Por otro lado, aunque la inflación seguirá fluctuando en consonancia con los precios de las materias primas y la demanda, se espera que se mantenga en el rango objetivo (1%-3%) establecido por el banco central.
    • Política fiscal. El Ministerio de Economía y Finanzas ha asignado un gasto de cerca del 20% del PIB al plan de reactivación y contención económica, con lo cual el déficit fiscal se elevaría por encima del 9% del PIB. Sin embargo, la inestabilidad política podría implicar una menor ejecución del estímulo anunciado. Para 2021, el Gobierno estima una reducción del déficit al 6% del PIB (nuestra previsión es de un déficit del 4,3% del PIB). Del mismo modo, el retiro planificado del plan público de pensiones actual agregaría aproximadamente un 2,3% del PIB de 2020 en término de necesidades de financiamiento adicionales probablemente en 2021, lo que requerirá a su vez de una mayor financiación externa en los próximos años.
  • Evolución del tipo de cambio. El sol peruano ha estado expuesto a una alta volatilidad durante el 2020 debido al ruido político y a una mayor aversión hacia los mercados emergentes. Sin embargo, el banco central ha logrado contener presiones de depreciación a través de la emisión de swaps de divisas. A medio plazo, es posible que el sol siga presentando fluctuaciones en momentos de incertidumbre política, considerando que los extranjeros poseen alrededor del 55% del stock de deuda interna.
Principales riesgos
  • Riesgo político. La volatilidad política aumentó a principios de noviembre, cuando el Congreso decidió destituir al expresidente Martín Vizcarra (2018-2020) por acusaciones de corrupción. Vizcarra fue reemplazado por el entonces presidente del Congreso, Manuel Merino, del partido de centroderecha Acción Popular. Sin embargo, la medida fue percibida como una toma de poder ilegítima y provocó protestas generalizadas en todo el país. Finalmente, Francisco Sagasti, del centrista Partido Morado, fue seleccionado como nuevo presidente interino y cumplirá con el resto del mandato presidencial, que finalizará en julio de 2021.
    Las próximas elecciones del 11 de abril de 2021 ofrecen una oportunidad para volver a legitimar las autoridades; sin embargo, las encuestas aún muestran un panorama político muy fragmentado. Los riesgos para la gobernabilidad persistirían si los aliados del presidente electo no obtienen suficientes escaños en el Congreso (44 de 130) para evitar la censura ministerial y presidencial.La fragmentación política dificulta la toma de decisiones de la legislatura y deja al Congreso más expuesto a la influencia de grupos de interés y políticas fluctuantes, lo que hace que el panorama del país sea menos predecible. Esta inestabilidad continua podría tener implicaciones duraderas para la economía de Perú y reducir el crecimiento potencial del PIB.
  • Riesgo soberano. Los niveles de deuda se mantendrán en la zona del 40% del PIB. Perú tiene una calificación de BBB+, pero el inminente deterioro de las cuentas fiscales junto con una menor previsibilidad de las políticas pone en riesgo la calificación. Fitch ha sido la primera agencia calificadora en pronunciarse al cambiar su perspectiva de estable a negativa, ante los desafíos que tiene el país para reducir los déficits fiscales a niveles consistentes con la estabilización de la deuda y el sesgo legislativo populista del Congreso en los últimos meses.

 

Rating

Última modificación

Perspectiva

Última modificación

 

BBB+

19/08/13

Estable

19/08/13

 

A3

02/07/14

Estable

02/07/14

 

BBB+

23/10/13

Negativa

10/11/11

     Indica que el país tiene “grado de inversión”.

     Indica que el país no tiene “grado de inversión”.