La inflación general de EE. UU. disminuyó 0,2 p. p. en febrero hasta el 2,8%, y la inflación núcleo cayó hasta el 3,1%. El dato de febrero muestra un panorama más alentador del que se observó el mes anterior, especialmente porque la moderación de la inflación se dio en gran parte por los servicios, el componente más persistente de la cesta de consumo. Sin embargo, no consideramos que este buen dato sea suficiente para convencer a la Fed de bajar los tipos en su próxima reunión de marzo. En primer lugar, porque los miembros del FOMC han sido claros en que se necesitan varios meses de buenos datos, y el de febrero es apenas el primero de ellos en cinco meses. Y, en segundo lugar, porque los riesgos alcistas de inflación siguen latentes, especialmente en un contexto de elevadas tensiones comerciales. Los mercados financieros esperan que la Fed continúe en pausa durante la primera mitad del año, para luego empezar a bajar tipos en verano.