El precio de la vivienda avanzó un 5,8% en 2024
El valor de tasación de la vivienda libre siguió anotando crecimientos dinámicos en el 4T 2024, y aceleró el paso respecto al trimestre precedente (avance del 2,7% intertrimestral frente al 1,3% del 3T). La variación interanual aumentó respecto al trimestre anterior, pasando de crecer a un ritmo del 6,0% en el 3T al 7,0% en el 4T. En el conjunto del año, el valor de tasación creció un 5,8% (3,9% en 2023).
La inflación general en enero subió por la energía, pero la subyacente siguió bajando
El INE revisa 1 décima a la baja el dato de inflación general de enero hasta el 2,9% interanual y confirma el de inflación subyacente en el 2,4% (0,2 p. p. menos que en diciembre). El dato de enero supuso la cuarta subida de la inflación desde septiembre, aunque en este caso la subida se limitó a los componentes no subyacentes y está marcada por el fin de la reducción temporal del IVA en la tarifa eléctrica y en algunos alimentos.
Flash semanal de consumo | Hasta el 11 de febrero
¿Quién dijo desinflación en EE. UU.?
La inflación general en EE. UU. aumentó 0,1 p.p. en enero hasta el 3,0%, y la inflación núcleo, que excluye alimentos y energía, también aumentó 0,1 p.p. hasta el 3,3%. Enero marcó el quinto mes consecutivo de aumento de la inflación general, que se situó en niveles no vistos desde junio, y la núcleo, que se había moderado el mes pasado, volvió al 3,3%, el nivel al que estuvo estancada durante el segundo semestre del año pasado. En balance, los datos de enero no sugieren un buen progreso del proceso desinflacionista. La última milla de la inflación no será un camino fácil, y aunque enero puede ser tan solo una piedra en el camino, este dato solo servirá para reforzar la cautela que tomará la Fed de cara a 2025.
Análisis mensual de consumo | Hasta el 31 de enero
El Banco de Inglaterra baja los tipos, Noruega iniciará las bajadas en marzo y el Riksbank podría haber terminado con este ciclo de recortes
Aumenta la divergencia en la política monetaria de los bancos centrales europeos. Así, tras el recorte del BCE, en la última semana el Banco de Inglaterra bajó los tipos de interés, así como el Riksbank sueco, que no obstante podría haber terminado con este ciclo de recortes, mientras que el Norgesbank iniciará con mucha probabilidad su ciclo de bajadas en marzo. El Banco de Inglaterra justificó su recorte de tipos, que siguen en territorio restrictivo, tanto en la mejoría de la desinflación como en la debilidad cíclica de la economía en los últimos dos meses. Pese a la unanimidad en el seno del Comité de Política Monetaria, hasta dos de sus nueve miembros hubieran preferido un recorte de 50 p. b.
El empleo se mantiene robusto en el arranque de 2025
El mercado laboral mantiene un buen tono en el arranque de 2025. La caída de los afiliados en enero se debe al componente estacional y está en línea con lo habitual en un mes de enero. Corregida la estacionalidad, los afiliados aumentan en el mes en 38.000 trabajadores.
La inflación europea empieza el año cerca, pero por encima, del 2%
La inflación general de la eurozona aumentó 0,1 p. p. hasta el 2,5% interanual en enero, mientras que la núcleo se mantuvo en el 2,7% por quinto mes consecutivo. El leve aumento de la inflación general refleja la volatilidad de los precios de la energía (algo que ya se esperaba), mientras que las presiones de precios aflojaron ligeramente entre el resto de los componentes. Los datos de enero favorecen la perspectiva de nuevas bajadas graduales en los tipos de interés del BCE (las cotizaciones financieras dan un 100% de probabilidad a un nuevo recorte de 25 p. b. en marzo).
El PIB de EE. UU. creció un 2,8% en 2024 impulsado por la demanda interna
En el 4T 2024, el PIB de EE. UU. creció un 0,6% intertrimestral (2,3% en términos anualizados) vs. el 0,8% (3,1% anualizado) en el 3T. Así, el crecimiento del PIB en el conjunto de 2024 fue de un 2,8%, tan solo 1 décima por debajo del crecimiento de 2023. Esta fortaleza exhibida por la economía estadounidense en 2024 se debió principalmente al buen comportamiento de la demanda interna, impulsada por el crecimiento del consumo privado (a su vez apoyado por la robustez del mercado laboral) y de la inversión.