El déficit público de España se situó en 2022 en el 4,8% del PIB
El déficit público de 2022 fue de 63.776 millones de euros (4,8% del PIB). En relación con 2021, representa una caída de 18.880 millones de euros y de 2,1 p. p. de PIB.
El déficit público de 2022 fue de 63.776 millones de euros (4,8% del PIB). En relación con 2021, representa una caída de 18.880 millones de euros y de 2,1 p. p. de PIB.
La inflación general del conjunto de la eurozona cayó hasta el 6,9% interanual en marzo (-1,6 p. p. respecto a febrero y -3,7 p. p. respecto al pico de otoño de 2022). El dato se emplazó dentro del rango que esperábamos, tanto desde CaixaBank Research como entre el consenso de analistas, y reflejó, en buena medida, un efecto base. Mientras que el mes pasado la variación interanual todavía comparaba precios posguerra en Ucrania con precios preguerra, el dato de marzo es el primero en el que la comparación ya no está tan distorsionada por el conflicto bélico (en marzo de 2022 la inflación ya se había visto sacudida por el estallido de la guerra en Ucrania, con un abrupto +2,4% intermensual en el índice general y un repunte mensual de los precios energéticos superior al 12%). Con todo, la inflación núcleo (que excluye energía y todos los alimentos) ganó inercia hasta el 5,7% (+0,1 p. p. respecto a febrero) y da apoyo a que el BCE pueda subir todavía algo más los tipos de interés en las siguientes reuniones (siempre que no aparezcan nubarrones que oscurezcan las perspectivas para la actividad económica).
La inflación general cayó con fuerza en marzo, colocándose en el 3,3% (6,0% en febrero), según el indicador adelantado del IPC publicado por el INE. Esta caída se debió al importante efecto base generado por el incremento de los precios de la energía en marzo de 2022, que según nuestras cálculos habría restado alrededor de 3 p. p. a la inflación general. Por su parte, la inflación subyacente (que excluye energía y alimentos no elaborados) solo se moderó tímidamente y permaneció en cotas elevadas, en el 7,5% concretamente (7,6% en febrero). En conjunto, los datos de inflación general y de inflación subyacente conocidos hoy se han situado dentro del rango esperado por CaixaBank Research.
El INE ha publicado hoy la revisión del dato de crecimiento del PIB del 4T 2022, incorporando los nuevos indicadores conocidos tras la publicación de la primera estimación, el 27 de enero pasado, que no han modificado el crecimiento intertrimestral del PIB en el periodo, manteniéndose en el 0,2%. En términos interanuales el crecimiento se sitúa en el 2,6% frente al 2,7% estimado anteriormente. Respecto al cierre de 2019, el PIB se sitúa un 0,9% por debajo. En el conjunto de 2022, el PIB registra un avance del 5,5%.
La Reserva Federal decidió por unanimidad incrementar los tipos de interés oficiales en 25 p. b. hasta el intervalo 4,75%-5,00% y estima que el final de estas subidas está muy cerca. Si bien la actividad económica, los datos de inflación y el mercado laboral han sorprendido al alza en el arranque de 2023, lo que justificaría un mayor endurecimiento monetario del esperado anteriormente, las dudas sobre la salud del sistema bancario en EE. UU. animaron a la Fed a ser más prudente en sus subidas de tipos. Así, si bien antes de la intervención del Silicon Valley Bank se pensaba que la Fed podría mostrar un dot plot con un votante mediano favorable a subir los tipos de interés hasta el rango 5,50%-5,75%, este se mantuvo inalterado en el rango 5,00%-5,25% a finales de 2023, lo que significaría una subida de tipos adicional y ninguna bajada en lo que queda de año.
Creemos que en la reunión de la semana que viene la Reserva Federal continuará subiendo los tipos de interés, pero las apuestas de que podría hacerlo en 50 p. b. y mostrar un dot plot más agresivo que el de diciembre se han diluido tras la intervención del Silicon Valley Bank. La resistencia de los indicadores económicos, el tensionamiento del mercado laboral y la persistencia de la inflación habían hecho que calara entre los miembros de la Fed la idea de volver a subir los tipos de 50 p. b. en 50 p. b. (en vez de 25 p. b.) y estimar necesario alcanzar un peak rate superior al 5,00%-5,25% esperado en diciembre. Sin embargo, las dudas sobre la estabilidad financiera desatadas desde el viernes 9 de marzo han provocado una significativa revisión a la baja de las expectativas de los mercados financieros sobre los tipos de interés de cara a los siguientes meses.
El BCE incrementó sus tipos oficiales en 50 p. b. (tipo depo en el 3,00%) ante la preocupación de que la inflación permanezca demasiado alta durante demasiado tiempo. Con todo, la reunión desprendió un cierto optimismo cauteloso. Por un lado, el BCE ve un mejor desempeño de la actividad económica y, además, ha rebajado sus previsiones de inflación gracias a la mejora del escenario energético. Pero, por el otro lado, el BCE también recordó que los niveles previstos de inflación todavía son elevados y las presiones de precios subyacentes permanecen fuertes. Asimismo, respecto a las recientes turbulencias financieras, el BCE puso mucho énfasis en la resiliencia del sector bancario europeo y la fortaleza y calidad de sus ratios de capital y colchones de liquidez. Pero también advirtió que las tensiones financieras añaden más incertidumbre a un escenario ya exigente. Así, como dijo Lagarde en la rueda de prensa, mientras que los tipos todavía pueden subir significativamente más si se cumplen las previsiones económicas, la incertidumbre ahora mismo es demasiado elevada, y, en este sentido, el BCE condicionará los próximos pasos a la evolución de los datos económicos y financieros.