El BCE tiene nuevo leitmotiv: “un quizás decidido”
El BCE subió sus tipos de interés oficiales en 25 p. b. en la reunión de julio (depo en el 3,75%, refi en el 4,25%). El aumento respondió, una vez más, a la perspectiva de que la inflación se mantendrá demasiado elevada durante demasiado tiempo. Con todo, el BCE puso cierto énfasis en las señales positivas en su lucha contra la inflación: hay más indicios de desinflación, la demanda se enfría y la transmisión del endurecimiento monetario funciona. Por todo ello, fue mucho más aséptico en cuanto a sus siguientes movimientos. Lagarde dijo que en septiembre habrá “o una nueva subida de tipos o una pausa”, pero lo dijo con neutralidad, sin prejuzgar el resultado de la reunión y queriendo enfatizar que el BCE va a seguir una estrategia de “reunión a reunión”, según la evolución de los datos. Y lo quiso resumir con un nuevo leitmotiv: ahora mismo, el resultado de septiembre es “un quizás decidido”.