La inflación general estadounidense subió en mayo hasta el 8,6% (8,3% en abril), por encima de lo esperado por el consenso de analistas y superando lo que preveíamos que sería el pico del ciclo (el registro de marzo, del 8,5%, máximo en los últimos 40 años). Por su parte, la inflación subyacente se moderó levemente, hasta el 6,0%, frente al 6,2% de abril y al 6,5% de marzo. A pesar de esta leve moderación de la subyacente, lo cierto es que los avances intermensuales muestran una dinámica de crecimientos en los precios mucho más sólidos y persistentes de lo esperado.