El PIB de China creció un 3,9% en el 3T 2022 respecto al 2T, tras recuperarse de la fuerte deceleración observada en el trimestre anterior (–2,7% intertrimestral en el 2T 2022), a raíz de los extensos cierres a partir de finales de marzo en ciudades como Shanghái, Shenzhen o Pekín. El dato se ubicó por encima de la previsión de consenso de Bloomberg (3,3%) y de la previsión de CaixaBank Research (2,8%). La publicación del dato del PIB, con un retraso de una semana (la fecha inicial de publicación era el 18 de octubre), llega en un momento particularmente sensible para China. El XX Congreso Nacional del Partido Comunista Chino, que finalizó el pasado domingo, se ha celebrado en un entorno de crecientes riesgos económicos y geopolíticos. Este congreso quinquenal ofreció algunas luces sobre las prioridades políticas de China para los próximos años y sobre la división de poderes dentro del partido. Destacó el tema de la seguridad y la autosuficiencia en materias como la alimentación, la energía o la tecnología, que han ganado un papel central en el discurso político. Por otro lado, la nueva Constitución del PCC y los cambios de sillas en el Politburó demuestran el refuerzo del poder del presidente Xi Jinping.