La tasa de paro cae al 12,5%, mínimo desde 2008
Los resultados de la EPA del segundo trimestre corroboran el buen comportamiento del mercado laboral en el trimestre, que ya señalaban los datos de afiliación a la Seguridad Social.
Los resultados de la EPA del segundo trimestre corroboran el buen comportamiento del mercado laboral en el trimestre, que ya señalaban los datos de afiliación a la Seguridad Social.
La Reserva Federal decidió por unanimidad en su reunión finalizada ayer subir los tipos de interés oficiales en 75 p. b. hasta el intervalo 2,25%-2,50%, alrededor del terreno neutral que ni estimula ni contrae la economía, según las propias estimaciones del banco central. La persistencia de la elevada inflación y un mercado laboral “extremadamente tensionado” han forzado a la Fed a retirar apresuradamente los estímulos monetarios. Sin embargo, la economía de EE. UU. se está desacelerando, un patrón que, según remarcó el presidente Jerome Powell, debería continuar en los próximos meses para equilibrar la oferta y la demanda y restablecer la estabilidad de precios.
La incidencia acumulada en la población de más de 60 años ha roto su tendencia al alza y se ha moderado hasta los 1.018 contagios por 100.000 habitantes (238 puntos por debajo de hace una semana). Con ello, el indicador de ocupación hospitalaria ha tocado techo en el entorno del 10% de ocupación, lo que confirma que la reciente ola de COVID ha generado pocas disrupciones en el sistema sanitario, gracias a la menor severidad de las infecciones y pese a que el número de contagios ha sido especialmente elevado.
En su reunión de la semana que viene creemos que la Fed subirá los tipos de interés en 75 p. b. para dejar el tipo oficial en el intervalo 2,25%-2,50%, alrededor de las estimaciones del tipo neutral. La elevada inflación, que se sitúa por encima del 9%, continúa alentando a la Reserva Federal a endurecer la política monetaria. De hecho, con la publicación del dato de junio, ganó fuerza la posibilidad de que la subida de tipos en esta reunión fuese de 100 p. b., pero los posteriores comentarios de diversos miembros de la Fed atenuaron esta expectativa.
Tras 11 años sin hacerlo, el BCE ha subido los tipos de interés oficiales y ha decidido hacerlo en 50 puntos básicos, el doble de lo que había comunicado en su reunión anterior, abandonando así los tipos de interés negativos. Este incremento mayor de lo esperado ha sido justificado por la intensificación de riesgos alcistas en la inflación y el apoyo del Transmission Protection Instrument (TPI), la nueva herramienta antifragmentación.
El PIB de China retrocedió un 2,6% en el 2T 2022 respecto al 1T 2022, la primera caída desde el 1T 2020, en pleno estallido de la pandemia de la COVID y tras un avance positivo en el 1T 2022 (+1,4% intertrimestral). En términos interanuales, el PIB todavía avanzó un positivo 0,4%, pero se trata de una cifra muy inferior a la del trimestre previo (4,8%). La economía se vio fuertemente impactada por la variante ómicron, que obligó a cierres en importantes ciudades del país, como Shanghái o Beijing.
Tras más de 11 años sin hacerlo, creemos que el BCE subirá los tipos de interés oficiales en su reunión de la semana que viene. Pese a que algunos miembros del Consejo de Gobierno se han mostrado favorables a subirlos en 50 p. b., creemos que el aumento será de 25 p. b., tal y como se expresó en la reunión del pasado mes de junio. La posible sorpresa hawkish vendría del lado de la orientación futura (forward guidance) en caso de que no se descartara un aumento de 75 p. b. de cara a la reunión de septiembre (nosotros prevemos un aumento de 50 p. b. en esa reunión). El foco de la reunión también se pondrá en el anuncio de la herramienta antifragmentación con la que el BCE pretende contener subidas especulativas de las primas de riesgos periféricas.
La inflación general estadounidense subió en junio hasta el 9,1% (8,6% en mayo), por encima de lo esperado por el consenso de analistas y superando a lo que preveíamos que sería el pico del ciclo (el último registro de mayo). Por su parte, la inflación subyacente se moderó de forma muy atenuada, hasta el 5,9%, frente al 6,0% de mayo. Los avances intermensuales del IPC (tanto de la general como de la subyacente) muestran una dinámica de crecimientos en los precios mucho más sólida y persistente de lo esperado. De cara a futuro, el conflicto abierto en Ucrania, la política China referente al COVID y un mercado laboral que sigue tensionado favorecerán el mantenimiento de unas tasas de inflación elevadas durante la segunda mitad de 2022. En este sentido, la Fed seguirá con su plan de subidas de tipos de interés (en julio la subida podría ser de nuevo de 75 p. b.).
La inflación general aceleró hasta el 10,2% en junio (8,7% en mayo), confirmando el dato adelantado del INE, empujada en gran parte por los precios de los carburantes y de los alimentos. La inflación subyacente (la general sin energía ni alimentos no elaborados) volvió a subir con fuerza hasta el 5,5% (4,9% en mayo), impulsada por los precios de los alimentos elaborados, que continúan escalando a gran velocidad, pero también por la pujanza de los precios de bienes industriales y de los servicios ligados al turismo.