• Desaceleración del precio del alquiler en España: lo que revela el 'big data'

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    A partir de datos internos de CaixaBank sobre los importes de los recibos de alquiler, construimos indicadores sobre la evolución reciente del precio del alquiler de la vivienda a nivel provincial y para los municipios más grandes. Los resultados obtenidos muestran que el precio del alquiler ya mostraba una tendencia generalizada de desaceleración antes de la llegada de la pandemia, y que el estallido de la crisis sanitaria extendió las correcciones a la mayor parte de provincias y municipios, siendo los descensos especialmente acusados en los alquileres de importe más bajos y en los municipios más turísticos. 

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    La tendencia bajista del precio del alquiler se acentúa a raíz de la pandemia

    La tendencia a la moderación del precio del alquiler en España se inició antes de la aparición de la COVID-19, y la pandemia no hizo más que acelerarla. Así lo constatan los resultados del análisis que hemos llevado a cabo con datos internos de CaixaBank sobre los recibos pagados en concepto de alquiler (debidamente anonimizados y tratados de forma agregada mediante técnicas de big data). En concreto, seleccionamos las relaciones pagador-emisor que tienen seis meses o menos de antigüedad, con el objetivo de capturar los cambios de tendencia que se producen en el mercado, y construimos indicadores del precio del alquiler para cada provincia y para los principales municipios españoles.

    Equipados con estos indicadores, en el primer gráfico observamos que la variación interanual del promedio de las provincias alcanzó su valor máximo en mayo de 2019 y se empezó a desacelerar de forma marcada en la segunda mitad del año. En concreto, un 42% de las provincias y un 40% de los municipios analizados alcanzaron el valor máximo del precio de los nuevos alquileres antes de diciembre de 2019. Por tanto, en muchas localizaciones, comprobamos que el precio del alquiler había tocado techo antes de la pandemia tras un lustro de incrementos muy superiores a los ingresos de las familias.25

    Con la llegada de la pandemia, más localizaciones se sumaron a la tendencia descendente, que se acentuó, provocando que la variación interanual del precio del alquiler del promedio provincial entrara en terreno negativo en los meses de abril a julio. Varios factores habrían incidido en el descenso, entre los que destaca la caída de los ingresos de las familias, que ha afectado especialmente a los hogares de ingresos bajos y que suelen vivir en una vivienda alquilada. Por su parte, el notable incremento de la oferta de pisos en alquiler, derivado del trasvase de viviendas que se destinaban a alquiler turístico al mercado residencial tradicional, también habría incidido en la bajada de precios del alquiler en las zonas turísticas, como se verá más adelante.  

    • 25. Para un análisis de los factores que impulsaron el precio del alquiler entre 2014 y 2019, véase «Sube el alquiler en España» publicado en el Informe Sectorial Inmobiliario del 2S 2019.

    El precio de los alquileres nuevos se empezó a desacelerar antes de la pandemia

    Última actualización: 21 diciembre 2021 - 10:54
    El precio del alquiler ya mostraba una tendencia descendente antes de la pandemia

    La caída de los ingresos de las familias y el trasvase de viviendas destinadas al alquiler turístico contribuyeron a la bajada de precios.

    En 2021 el precio del alquiler se ha situado en terreno negativo en gran parte de la geografía española: un 65% de las provincias y un 55% de los municipios analizados registran precios más bajos en 2021 (con datos hasta septiembre) en relación con el promedio de 2020. El último dato disponible, correspondiente a septiembre de 2021 muestra que todavía un 46% de las provincias y un 42% de los municipios analizados registran un precio del alquiler promedio inferior al de diciembre de 2019, antes de la pandemia, por lo que la recuperación del mercado del alquiler todavía está muy rezagada en relación con el mercado de compraventa. 

    Evolución del precio del alquiler en Madrid y Barcelona

    Especial mención merecen los municipios de Madrid y Barcelona, marcados con círculos rojo y verde, respectivamente, en el siguiente gráfico. En el primer caso, los alquileres sufrieron una fuerte caída en 2020 (–8,3%), si bien es cierto que también venían de mayores tasas de crecimiento en años anteriores, y empezaron a recuperarse en 2021 (+0,6%). En cambio, en la ciudad condal se produjo una ralentización en 2020, pero los precios del alquiler mostraron una cierta resistencia a ajustarse hasta octubre de 2020, cuando entró en vigor la ley que limita los precios del alquiler en los mercados tensionados en Cataluña.26

    • 26. Ley 11/2020, de 18 de septiembre de la Generalitat de Cataluña, de medidas urgentes en materia de contención de rentas en los contratos de arrendamiento de vivienda. Desde el 1 de octubre de 2020 dicha ley limita los precios de los alquileres en los municipios catalanes declarados zona con precios tensionados.

    La moderación de los precios del alquiler se acentúa a raíz de la pandemia

    Variación anual del precio del alquiler promedio por municipios (%)
    p26
    Notas: Cada círculo en el gráfico representa un municipio. Para cada municipio y mes, calculamos el valor promedio de los recibos de alquiler nuevos (alquileres con una antigüedad de la relación emisor-pagador inferior o igual a seis meses). Datos de 2021

    Si comparamos la evolución del precio del alquiler en los municipios catalanes afectados (donde el precio del alquiler de los nuevos contratos no puede superar el anterior o el índice de referencia) antes y después de la entrada en vigor de la ley, y la comparamos con el resto de los municipios, obtenemos que, desde octubre de 2020, la variación interanual del precio del alquiler habría sido marginalmente inferior en los municipios catalanes afectados (alrededor de 1 punto porcentual ).27 No obstante, en el siguiente gráfico puede observarse que el precio del alquiler en los municipios catalanes afectados mostró cierta rigidez a la baja durante el año 2020, antes de la entrada en vigor de la ley, lo que podría apuntar a una posible reticencia a ajustar los contratos de alquiler a la situación de mercado, anticipando que con la nueva ley no se podrían subir los alquileres. Con todo, es difícil llevar a cabo un análisis empírico riguroso para medir el impacto de la ley del alquiler en Cataluña, ya que su entrada en vigor se produjo en un momento en el que el mercado ya se estaba ajustando y, además, la pandemia tuvo un impacto diferencial en el mercado del alquiler en cada municipio por multitud de factores, como su grado de dependencia del turismo, que analizaremos más adelante.28

    • 27. Metodológicamente, realizamos un análisis de diferencias en diferencias.
    • 28. De forma similar, otros análisis muestran que la ley catalana habría tenido poco impacto en los precios del alquiler, pero en cambio habría tenido un impacto negativo sobre la oferta. Véase «Efectos de la pandemia en el mercado del alquiler: ¿es conveniente una norma de regulación de precios?» EsadeEcPol Insight #27, febrero de 2021, y «La regulación del alquiler en Cataluña apenas incide en los precios, pero destruye la oferta», Idealista, marzo de 2021.

    El impacto de la ley catalana sobre el precio de los alquileres nuevos

    Última actualización: 21 diciembre 2021 - 09:33
    Lo que el promedio esconde… y lo que revelan los microdatos

    Una gran ventaja que ofrecen los datos internos de recibos pagados en concepto de alquiler es que permiten analizar la distribución de los alquileres en una misma localización. Generalmente, los indicadores del precio del alquiler disponibles informan sobre el precio del alquiler promedio en una determinada zona. Pero lo cierto es que en una misma localización el rango de precios del alquiler es relativamente amplio.29 Así, para analizar la evolución del precio del alquiler en distintos puntos de la distribución, calculamos dos indicadores adicionales (a parte del promedio): el indicador del percentil 75 (alquileres altos) y el del percentil 25 (alquileres bajos).30

    • 29. Generalmente, el precio del alquiler depende del estado de conservación de la vivienda, la superficie y otros factores específicos distintos de la zona en la que se localiza la vivienda.
    • 30. El indicador del percentil 25 (dado un mes y localización) es el valor tal que el 25% de los alquileres en esa localización son inferiores a dicho valor (y un 75% de los alquileres son superiores). El indicador del percentil 75 se define de forma análoga y mide la evolución de los alquileres altos en una zona.
    Los alquileres bajos han experimentado un mayor retroceso

     que los alquileres altos en el promedio de las provincias.

    Al hacerlo, comprobamos que los alquileres en la parte baja de la distribución (percentil 25) crecieron de forma más moderada antes de la pandemia (avance del 5,1% en 2018 frente al 5,8% del promedio) y que su descenso en 2021 está siendo más pronunciado (–6,1% frente a un –4,2% del promedio).31 En cambio, los alquileres de la parte alta de la distribución (percentil 75) crecieron de forma más vigorosa en 2019 (6,5%) y su descenso en el promedio provincial está siendo más limitado en 2021 (–4,1%).32 Así lo recoge el siguiente gráfico, que muestra la variación anual promedio a nivel provincial (los resultados a nivel municipal son similares). Estos resultados sugieren que gran parte del ajuste en el precio del alquiler se ha producido entre los alquileres más bajos, generalmente en viviendas ocupadas por hogares de renta baja, que han sido los más afectados por la crisis en cuanto a pérdida de empleo y reducción de ingresos. 

    • 31. Además, en las provincias en las que bajan los precios en 2021, los alquileres bajos registran un descenso anual promedio muy significativo (–14%).
    • 32. Además, en las provincias en las que los precios aumentan en 2021, los alquileres que más suben son los altos (el percentil 75 registra un aumento promedio del 5,9% en estas provincias).

    El precio de los alquileres nuevos desciende más en la parte baja de la distribución

    Última actualización: 21 diciembre 2021 - 09:34
    El impacto del turismo en el precio del alquiler

    La pandemia tuvo un fuerte impacto en el turismo internacional, lo que repercutió directamente en los precios del alquiler de las viviendas en las localidades más turísticas: el trasvase al mercado residencial tradicional de las viviendas que se habían destinado al alquiler turístico incrementó la oferta y, por ende, bajaron los precios. Tras clasificar los municipios entre turísticos y no turísticos (según si el gasto con tarjetas extranjeras en TPV CaixaBank fue superior, o inferior, al 10% del total en 2019), observamos que el precio del alquiler promedio descendió de forma más acusada en 2020 en los municipios turísticos y que este descenso fue más acusado en los alquileres altos (percentil 75). Además, vemos también que el precio del alquiler en los municipios no turísticos ha tardado más en ajustarse (no se observan descensos en promedio anual hasta 2021) y que el descenso fue menos intenso que en los municipios turísticos y se concentró en la parte baja de la distribución (percentil 25).33

    • 33. Para un análisis del impacto del turismo internacional sobre la demanda de vivienda extranjera y los precios de compraventa en los municipios turísticos, véase «¿Cómo ha afectado la caída del turismo extranjero al mercado inmobiliario residencial español?».

    El precio del alquiler desciende más en los municipios turísticos, especialmente en la parte alta de la distribución

    Variación anual promedio de los alquileres nuevos (%)

    Municipios turísticos

    Última actualización: 21 diciembre 2021 - 09:34

    Municipios no turísticos

    Última actualización: 21 diciembre 2021 - 09:35
    Reflexiones finales

    La crisis de la COVID-19 ha acentuado y extendido el ajuste de precios en el que ya se encontraba el mercado del alquiler antes de la llegada de la pandemia. En este contexto, el anteproyecto de ley por el derecho a la vivienda presentado por el Gobierno español en octubre de 2021 introduce un nuevo instrumento regulatorio para que gobiernos autonómicos y ayuntamientos puedan declarar zonas con alquileres tensionados, con el fin de limitar los precios del alquiler en dichas zonas. La experiencia internacional resalta la importancia de evaluar cuidadosamente la efectividad y el impacto de este tipo de medidas ya que, en determinados casos, puede llegar a ser contraproducente.34

    • 34. Véase «La intervención pública en el mercado del alquiler de vivienda: una revisión de la experiencia internacional» Documentos Ocasionales n.º 2002, Banco de España, 2020.
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  • El sector turístico será sostenible o no será

    cataláninglés

    Una de las consecuencias del estallido de la crisis sanitaria por la COVID-19 ha sido la mayor concienciación de la población y, por extensión, de la clase política, sobre la necesidad de introducir criterios de sostenibilidad en las políticas económicas, con el fin de impulsar una reactivación de la economía de forma más sostenible y resiliente. El sector turístico no es ajeno a estas tendencias porque, en primer lugar, su propia actividad se puede ver perjudicada por las consecuencias del cambio climático y, en segundo lugar, existe un amplio margen para que la actividad turística sea más sostenible. Este artículo trata de responder qué entendemos por sostenibilidad en el sector turístico, cómo se puede medir, en qué punto se encuentra el sector turístico español y hacia dónde se dirige.

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    ¿De qué hablamos cuando hablamos de sostenibilidad en el sector turístico?

    El sector turístico español ha experimentado en los últimos años un desarrollo excepcional, hasta convertirse en una de las principales fuentes de actividad, renta y empleo para la economía española. Este fuerte desarrollo desencadenó, de forma paralela, la aparición de algunas conductas críticas y de rechazo social al papel del turismo en ciertos destinos y momentos del tiempo, hasta que, en 2020, la crisis del coronavirus paralizó la actividad del sector y puso sobre la mesa su relevancia en el sistema económico y social en muchos territorios españoles. En la actualidad, las políticas puestas en marcha por las autoridades europeas y por el propio Gobierno español apuntan claramente hacia una salida de la crisis bajo criterios de sostenibilidad y de resiliencia que, en el caso del sector turístico, adquiere una doble vertiente. Por un lado, la actividad turística es especialmente sensible a los efectos del cambio climático, tales como el aumento en el nivel del mar, los fenómenos climáticos extremos, la degradación medioambiental o la pérdida de biodiversidad. Por el otro, existe un amplio margen de mejora para que el sector turístico sea más sostenible, al tratarse de una actividad que comporta elevados niveles de contaminación de la atmósfera y de fuerte presión sobre los recursos naturales.

    La Organización Mundial del  Turismo define

    los principios de sostenibilidad en función de los aspectos medioambiental, económico y sociocultural del desarrollo turístico

    A este respecto, la Organización Mundial del Turismo (OMT) define los principios de sostenibilidad en función de tres ámbitos: medioambiental, económico y sociocultural. El primero persigue dar un uso óptimo a los recursos naturales y medioambientales, así como a preservar la diversidad biológica. El aspecto económico corresponde al impacto de la actividad turística sobre la economía de la localidad receptora de turismo, de tal manera que se promuevan actividades viables a largo plazo, con oportunidades de empleo estable y la obtención de unos beneficios socioeconómicos bien repartidos. Por último, el ámbito sociocultural persigue conservar y fortalecer los activos culturales y arquitectónicos y los valores tradicionales del destino turístico.

    ¿Cómo podemos medir la evolución del sector hacia la sostenibilidad?

    Al tener en cuenta los tres aspectos que la OMT define sobre la sostenibilidad del sector turístico, tratamos de establecer un indicador relevante para cada uno de ellos con el fin de medir en qué punto se encuentra la sostenibilidad en el sector y cuáles deberían ser los pasos a seguir a partir de ahora. Cabe señalar que nuestro análisis se realiza con datos anteriores a 2020, ya que el efecto de la pandemia sobre estos indicadores distorsionaría el análisis que se pretende para este artículo.

    La mayor parte de la emisión de gases de efecto invernadero

    por parte del sector turístico se concentra en los sectores del transporte

    En el ámbito medioambiental, se emplea la evolución de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) hacia la atmósfera por parte de los sectores que aglutina la industria turística española.6 Para analizar el sector solo tenemos en cuenta la evolución de los tres gases que más expulsa a la atmósfera: dióxido de carbono (CO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y monóxido de carbono (CO). La primera conclusión que se puede extraer es que la mayor parte de la emisión de GEI procede de los sectores del transporte (suponen en torno al 12% del PIB turístico), concretamente a la emisión de óxidos de nitrógeno, derivada de la combustión de los motores. Estos sectores se encuentran entre los más contaminantes del conjunto de las ramas de actividad. Además, sus niveles de contaminación han aumentado desde 2013 para el caso del transporte aéreo, mientras que, para el transporte terrestre han disminuido, pero se mantienen en niveles tremendamente elevados. Respecto a los servicios de alojamiento y restauración, y las actividades de agencias de viajes y turoperadores, el monóxido de carbono es el gas contaminante que más se expulsa a la atmósfera.7 Aunque los niveles de contaminación no son alarmantes, lejos de moderarse, mostraron un crecimiento del 78% en el caso del alojamiento y del 38% en el caso de agencias y turoperación entre 2013 y 2019.

    • 6. Para este análisis se consideran los datos disponibles en el INE por ramas de actividad: servicios de alojamiento, servicios de comida y bebida (rama 55-56, según CNAE 2009); actividades de agencias de viajes, operadores turísticos, servicios de reservas y actividades relacionadas con los mismos (rama 79); transporte terrestre y por tubería (rama 49), y transporte aéreo (rama 51).
    • 7. Este tipo de GEI se produce cada vez que se enciende algún combustible como gas natural, gas propano, gasolina, petróleo, queroseno, madera o carbón. Es decir, el sector lo produce como consecuencia del uso de sistemas de calefacción y refrigeración y del empleo de cocinas de combustión.

    Emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores turísticos

    Servicios de alojamiento, servicios de comida y bebida

    Última actualización: 11 enero 2022 - 13:23

    Actividades de agencias de viajes, turoperadores y actividades relacionadas

    Última actualización: 11 enero 2022 - 13:27

    Transporte terrestre

    Última actualización: 11 enero 2022 - 14:29

    Transporte aéreo

    Última actualización: 11 enero 2022 - 14:30

    Los indicadores de valor económico consideran la contribución del turismo a la sostenibilidad económica de cada destino. Para medir este ámbito consideramos como variables el número medio de pernoctaciones al mes (volumen de actividad) y el gasto por turista (valor de esa actividad). El volumen y el valor del turismo son esenciales para la sostenibilidad económica de un destino: cuanto más elevado sea el gasto por día, más eficiente será el destino en la generación de valor turístico.

    La relación entre el volumen (número de pernoctaciones) y el gasto por turista puede verse en el siguiente gráfico.8 Entre las provincias más turísticas (aquellas con más de 10 millones de pernoctaciones al año), el gasto medio se sitúa en torno a los 300 euros por turista. Entre ellas destaca negativamente el caso de Las Palmas: la segunda provincia con más pernoctaciones, pero con un gasto promedio modesto. Entre el resto de provincias, el gasto medio por turista se sitúa por debajo de los 175 euros. En este caso, destacan de forma muy positiva, entre otras, Girona, Alicante o Guipúzcoa, que se caracterizan por un volumen más modesto de estancias hoteleras pero que disfrutan de un gasto por turista muy elevado.

    • 8. El gasto turístico total por provincia se aproxima utilizando los pagos presenciales con tarjetas de turistas domésticos e internacionales en TPV de CaixaBank en el año 2019.

    Indicadores económicos: gasto turístico vs. pernoctaciones

    Eje Y: Gasto/turista; Eje X: Pernoctaciones (millones)

    p16
    Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos internos y del INE.

    Como indicador básico para medir el impacto social y cultural de los diferentes destinos turísticos, medimos la congestión en las distintas provincias, ya que influye en la satisfacción de los residentes y es un indicador básico del impacto social del turismo en una comunidad. Para ello, utilizamos la variable del número de pernoctaciones en proporción a la población residente, cuyos resultados se pueden observar de forma resumida en el siguiente mapa. En términos generales, no se observa una presión turística relevante en la mayor parte del territorio.9 Sin embargo, son llamativos los casos de (i) las regiones insulares, destino eminentemente de playa y naturaleza, que reciben mucho turismo internacional;10 (ii) ciertas zonas cercanas a la frontera con Francia, con un modelo turístico de playa y montaña (Huesca, Tarragona y Girona) que tienen una población local reducida y que reciben la visita de países vecinos, así como (iii) ciertas localidades de Andalucía, que reciben tanto turismo nacional como internacional (Málaga, Huelva y Almería). Evidentemente, la congestión de los destinos más turísticos no ha hecho más que empeorar en los últimos años, teniendo en cuenta que la población ha crecido, por término medio, mucho menos que la llegada de turistas.11

    • 9. En España, la proporción de volumen de pernoctaciones respecto a la población residente se sitúa ligeramente por encima de siete, lo que puede ser tomado como referencia de congestión media para el conjunto nacional. Una congestión por encima de estos niveles se puede considerar elevada. En el caso de la UE, se sitúa alrededor de cuatro, según los datos disponibles en Eurostat.
    • 10. De hecho, Illes Balears destaca como la región europea con mayor congestión por el número de visitantes anuales que acoge, según los datos regionales disponibles en Eurostat, por delante de la Provincia autónoma de Bolzano (Italia), Algarve (Portugal), Tirol y Salzburgo (Austria).
    • 11. En los últimos 10 años, la población ha crecido un 2% por término medio en España, mientras que la llegada de turistas internacionales ha repuntado cerca de un 60%.

    Pernoctaciones en proporción a la población residente

    p17
    Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos del INE.
    Hacia un nuevo modelo más sostenible y competitivo

    A la luz de los indicadores disponibles, parece claro que existe margen de mejora en los próximos años. En el ámbito medioambiental, los niveles de contaminación incluso han aumentado en los últimos años, y las líneas de mejora van desde la promoción de construcciones más eficientes y con mayor calidad energética, pasando por sistemas de acondicionamiento más modernos, hasta la promoción de medios de movilidad más sostenibles, entre otros aspectos. En términos económicos, no cabe duda de la importancia del sector para el conjunto de la economía española, si bien habrá que vigilar aquellos destinos especialmente demandados, con elevados niveles de congestión, donde la aportación económica del sector es modesta. Por último, en términos socioculturales, existen algunas regiones con una sobredemanda turística creciente que provoca malestar en determinadas poblaciones residentes, ya que causa problemas de congestión en localidades pequeñas, con servicios públicos limitados y que no siempre están preparadas para absorber esa ingente demanda estacional.

    A partir de aquí, la agenda hacia la sostenibilidad en el sector pasa por retomar iniciativas anteriores a la COVID-19 y que permitan, ahora, aprovechar los fondos procedentes de Europa.12 En concreto, el sector turístico español aparece en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno a través de la política de «Modernización y digitalización del tejido industrial y de la Pyme, recuperación del turismo e impulso a una España Nación Emprendedora», donde el componente 14 traza un Plan de Modernización y Competitividad del Sector Turístico. Dentro de este último, el eje que más inversión recibirá es la Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destinos, que cuenta con un presupuesto estimado de unos 1.900 millones de euros para los próximos tres años.13

    • 12. A principios de 2019, el Gobierno y la Secretaría de Estado para el Turismo ya habían comenzado a trabajar en la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030, donde ya se tenía en cuenta la necesidad de introducir criterios de sostenibilidad en el sector y que comenzaba a introducir los objetivos y criterios que ahora, a través de los fondos NGEU, se han establecido en esta nueva Estrategia de Sostenibilidad Turística en Destinos.
    • 13. El Gobierno realizó en noviembre el reparto de la primera convocatoria extraordinaria de Planes de Sostenibilidad: se desembolsaron 615 millones a las CC. AA., teniendo en cuenta variables económicas (porcentaje de PIB turístico respecto de PIB autonómico y caída en la afiliación de trabajadores del sector turístico entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020), territoriales (porcentaje de superficie de la comunidad autónoma respecto de la superficie nacional y densidad de población) y turísticas (número de turistas internacionales recibidos en 2019 y gasto de esos turistas).
    El objetivo final no es otro que tratar de mejorar

    la competitividad del sector turístico español a través de un nuevo modelo de mayor valor añadido

    Entre los objetivos de estas iniciativas no solo se encuentra que los destinos españoles sean capaces de integrar en su oferta criterios de sostenibilidad medioambiental, socioeconómica y territorial, sino también desarrollar estrategias de resiliencia frente a los retos actuales (cambio climático, sobredemanda turística, crisis sanitarias y de seguridad) y alcanzar una mayor cohesión territorial. Es decir, promover un mejor reparto de las cargas sobre el territorio y consolidar una gestión territorial integral que ayude a frenar los procesos de despoblación. El objetivo final no es otro que tratar de mejorar la competitividad del sector turístico español a través de un nuevo modelo que sea más sostenible, de más calidad y, por tanto, de mayor valor añadido.

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  • La importancia de reactivar la digitalización del sector turístico

    cataláninglés

    Los sectores más relacionados con el turismo se están digitalizando más rápido que el promedio de la economía española, pero el recorrido todavía es amplio, especialmente si lo comparamos con otros sectores turísticos europeos. En los próximos años, será clave que el sector turístico sea capaz de remediar esta situación, mediante una apuesta clara por la digitalización, que contribuya a mejorar su capacidad de crecimiento a largo plazo. El papel de los fondos europeos NGEU se presenta como una oportunidad de reactivar la inversión en digitalización de las empresas turísticas tras superar dos años muy difíciles para el sector.

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    A raíz de la pandemia, la digitalización ha ganado aún más protagonismo en nuestras vidas. Los consumidores hemos cambiado radicalmente nuestra manera de comunicarnos, de trabajar y de consumir. Por su parte, el tejido empresarial se ha adaptado muy rápidamente a estos cambios, acelerando sus procesos de digitalización con la implantación masiva del teletrabajo y el enorme crecimiento de las ventas e-commerce.14 Este proceso de transformación es muy necesario para asegurar el crecimiento a largo plazo de todos los sectores. Las empresas que apuesten por la digitalización en los próximos años estarán apostando por una estrategia que les hará ganar productividad y competitividad y, por ende, estarán mejorando sus perspectivas muy significativamente, mientras que aquellas que se queden atrás pueden perder protagonismo en los próximos años.

    Ha habido sectores, como el comercio minorista, que han logrado grandes avances durante la pandemia, mediante una incorporación sin precedentes de la digitalización en sus canales de venta. El sector turístico no ha sido ajeno a esta dinámica, si bien, a causa de los problemas económicos que ha atravesado durante la pandemia, no ha podido avanzar de manera tan destacable. Sin embargo, la recuperación económica del sector y la llegada de los fondos Next Generation EU (NGEU) podrían suponer un revulsivo para que el sector se vuelque en continuar avanzando hacia la digitalización.

    • 14. Véase «e-commerce: un avance de años vivido en pocos meses» de nuestro Informe Sectorial de Comercio Minorista 2021 y el Focus «La COVID-19 da un empujón al teletrabajo» de nuestro Informe Mensual de junio de 2020.
    Situación actual de la digitalización en el sector turístico

    Para entender los próximos pasos de la industria turística en materia de digitalización es necesario entender el estado de la cuestión en las empresas del sector. Para poder medir la situación del proceso de digitalización en las empresas turísticas utilizamos el Índice CaixaBank de Digitalización Sectorial (ICDS). Nuestro índice ofrece una visión holística del proceso de digitalización empresarial, y permite identificar las fortalezas y debilidades de los distintos sectores de actividad en diversos ámbitos: activos digitales (capital y recursos humanos); profundidad digital de las interacciones con clientes, proveedores y Administraciones públicas, y de la intensidad de uso de tecnologías digitales tradicionales y emergentes.15

    Tal y como se muestra a continuación, según los resultados que arroja el ICDS para el 2020, el sector de referencia en España es el de tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC), con un registro de 67 puntos sobre 100.16 Por su parte, comercio, alojamiento y transporte y almacenamiento (los tres sectores más ligados al turismo analizados en el índice) muestran registros de 48, 46 y 42 puntos, respectivamente, lo que implica una brecha importante con respecto a sectores más digitales. Cabe señalar que, a pesar de que ninguno de estos tres sectores más ligados al turismo destaca significativamente, la evolución entre 2017 (primer año calculado) y 2020 ha sido más positiva que en el promedio, lo que apunta a que el sector turístico está mejorando su posición relativa.

    • 15. Véase el Índice CaixaBank de Digitalización Sectorial 2020.
    • 16. Por construcción, el ICDS puede tomar valores entre 0 y 100, puesto que cada uno de los 120 indicadores que componen el ICDS se ha reescalado respecto a su valor mínimo y máximo registrado por los distintos sectores de actividad de los 28 países miembros de la UE entre 2017 y 2020. De este modo, el ICDS tomaría un valor máximo de 100 para un hipotético sector de actividad para el que todos los 120 indicadores tomaran el valor de referencia máximo. El valor máximo europeo es el sector TIC de Finlandia, con 82 puntos.

    Índice CaixaBank de Digitalización Sectorial (ICDS)

    Índice entre 0 (mín.) y 100 (máx.)

    p20
    Fuente: CaixaBank Research.
    El sector turístico se está digitalizando

    más rápido que el promedio de la economía española, según apunta el Índice CaixaBank de Digitalización Sectorial

    El ICDS nos posibilita efectuar un análisis más fino, gracias a que está compuesto por diversos pilares y subpilares que ilustran el nivel de digitalización en campos más concretos. En este sentido, si analizamos los pilares de digitalización de inputs y de interacciones (véase la tabla), observamos que las empresas del sector turístico sí destacan en ámbitos concretos. Así, vemos que el sector de alojamiento es una referencia en el grado de digitalización de su relación con clientes, gracias al proceso de digitalización de la comercialización de los servicios, que lleva ganando terreno a otros métodos de comercialización tradicional desde hace muchos años. Por el contrario, se evidencian muchos ámbitos que necesitan mejorar, como es la digitalización en la relación con proveedores y la banca, así como la digitalización de los factores de producción (capital y trabajo).

    Desglose del ICDS 2020 por componentes del pilar de inputs y el pilar de interacciones

    Índice entre 0 (mín.) y 100 (máx.)

    p21
    Fuente: CaixaBank Research.

    De este análisis emerge la cuestión de hasta qué punto es necesario que la digitalización del sector turístico avance en la misma medida que un sector como el de las TIC. Las características idiosincráticas de cada sector pueden dictar que la digitalización del capital y del trabajo óptimas pueden variar mucho entre sectores. Para entender mejor la brecha con la frontera tecnológica de cada sector relacionado con el turismo, analizamos a nivel internacional cuál es el grado de digitalización de los factores de producción, concretamente, comparando el grado de utilización de tecnologías digitales avanzadas en los países de la UE para el sector alojamiento y el de comercio.

    Tal y como se muestra en los gráficos siguientes, la utilización de tecnologías de big data y de computación en la nube por parte de los sectores de alojamiento y comercio españoles se sitúan por debajo de la media de la UE. Además, presentan una brecha con respecto a la frontera tecnológica (diferencia con respecto al país europeo más digitalizado) muy amplio en todos los casos, lo que evidencia que existe un gran margen de mejora en las empresas relacionadas con el turismo en España.

    Empresas que utilizan tecnologías digitales en los países de la UE-27

    % sobre el total de cada país

    p22
    Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de Eurostat.
    El sector de alojamiento es una referencia en el grado de digitalización

    de su relación con los clientes, gracias al proceso de digitalización de la comercialización de los servicios

    El papel de la digitalización en el futuro del sector turístico

    Una vez analizadas las fortalezas y debilidades del proceso de digitalización en el sector turístico, es importante entender qué puede ofrecerles a las empresas, puesto que la digitalización no es un fin, sino un medio para alcanzar una mayor competitividad y productividad. En el ámbito turístico se pueden extraer lecciones de lo que ha ganado el propio sector gracias a la digitalización de la interacción con sus clientes, que según el ICDS ha alcanzado un nivel muy elevado, principalmente a raíz de la aparición de las OTA (agencias de viajes on-line, como Booking o Expedia) y del desarrollo de la venta directa
    on-line efectuada por las grandes cadenas hoteleras.

    Según un estudio de Phocuswright, entre 2014 y 2019, la facturación por venta de habitaciones de hotel en la UE efectuada por canales electrónicos mostró un enorme dinamismo y creció a un ritmo anual promedio del 8,1%, en especial a través de las OTA, cuyas ventas crecieron a un ritmo del 11% anual. Esto contrasta con la evolución más pobre de los canales de venta tradicionales (directa presencial, agencias de viajes físicas y turoperadores), que apenas creció a un ritmo del 0,8% anual. Así, el peso de la venta on-line en la UE en 2019 alcanzó un 40% (27% OTA y 13% venta directa on-line), lo que indica que estos canales de venta se están mostrando mucho más competitivos que los tradicionales a ojos del turista. Estas tendencias se hacen aún evidentes si solo analizamos las pymes hoteleras, que entre 2016 y 2019 solo registraron crecimiento en sus canales de venta no presenciales.

    Entre 2014 y 2019, la venta on-line de habitaciones de hotel

    creció a un ritmo promedio anual del 8,1%, muy superior al ritmo del 0,8% de la venta por canales tradicionales

    Para la oferta, la apuesta por los canales de venta on-line ha supuesto un modelo de éxito, al ofrecer una visibilidad y un acceso a un mercado mucho mayores, para todo tipo de destinos y hoteles, sin importar la cantidad de recursos disponibles para invertir en marketing. En otras palabras, los canales de venta digitales hacen posible que un pequeño hotel de un municipio no eminentemente turístico de España pueda vender reservas a un turista de cualquier continente del mundo. Si analizamos los pagos en TPV de CaixaBank en comercios hoteleros entre 2019 y 2021, observamos que la probabilidad de que un extranjero haga una compra en un comercio hotelero es apreciablemente mayor a través del canal e-commerce, incluso en 2020, cuando el volumen de turistas extranjeros en España fue un 79% menor que en 2019, aunque efectuaron el 63% del gasto en hoteles por canales on-line.

    Distribución de pagos en TPV de CaixaBank de alojamientos según origen del turista y canal de venta

    (% sobre el gasto total)

    p24
    Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos internos de CaixaBank.

    La digitalización de la venta de servicios turísticos ya está relativamente avanzada y confirma el enorme potencial que esconde la digitalización en términos de mejoras de competitividad y productividad. No obstante, según los resultados del ICDS analizados en este artículo, existen otros ámbitos que aún presentan un margen de mejora muy elevado (relaciones B2B, inversión en capital tecnológico, mayor uso de analítica de datos, etc.) que podrían ser clave para el futuro del sector. Para avanzar en la digitalización de estos puntos débiles, será necesario que las empresas del sector inviertan definitivamente en la digitalización.

    Entre 2019 y 2021, la probabilidad de que los pagos en hoteles

    los efectuara un turista internacional fue mayor en los canales de venta e-commerce

    En este proceso, no saldrán ganando todos los actores del sector turístico. Los sectores tradicionales con menos capacidad de digitalizarse podrían perder peso, dejando espacio para aquellas empresas que sí desarrollen sus canales digitales. Según nuestro análisis, los principales ganadores de la digitalización podrían serán: (i) las empresas turísticas de menor tamaño, con más potencial de mejora de eficiencia que las grandes empresas; (ii) las empresas que ofrezcan servicios diferenciados, en un contexto en el que la venta on-line provee abundantes opciones para el comprador, y (iii) los turistas, que tendrán acceso a más cantidad de servicios, más personalizados y a precios más competitivos.

    El papel de los NGEU en la digitalización del sector turístico

    Como se ha apuntado anteriormente en este artículo, el desarrollo de la digitalización requiere de inversiones importantes. No obstante, la crisis producida por la pandemia ha limitado considerablemente la capacidad de inversión de las empresas turísticas. En este contexto, el papel de los fondos europeos NGEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) podría ser clave. El sector turístico español aparece en el PRTR a través de la política de «Modernización y digitalización del tejido industrial y de la pyme, recuperación del turismo e impulso a una España Nación Emprendedora», donde el componente 14 traza un Plan de Modernización y Competitividad del Sector Turístico. A pesar de ello, la partida presupuestada para la digitalización del sector turístico dentro del componente 14 del plan es de tan solo de 337 millones de euros, algo que se antoja muy limitado dada la magnitud del sector turístico, que en 2019 alcanzó un PIB turístico de 154.000 millones de euros (la inversión en digitalización sería del 0,2% del PIB turístico de 2019).

    Los fondos NGEU presupuestados para la digitalización del sector turístico

    son limitados, pero podrían suponer una palanca de reactivación para la inversión privada en digitalización

    Los objetivos del Plan de Transformación Digital del sector turístico del PRTR se han enfocado en el desarrollo de plataformas digitales que añadan valor o que supongan una palanca de crecimiento para el sector. Así, las tres principales líneas de actuación serán:

    • Inversión en el desarrollo de los destinos inteligentes para potenciar las marcas turísticas de España.
    • Desarrollar un sistema de inteligencia turística para las Administraciones públicas y empresas del sector, donde se recopilen datos de las propias empresas y organismos de toda la cadena de valor.
    • Inversión en proyectos e iniciativas novedosas que impliquen soluciones digitales para el sector (desarrollo de aplicaciones, plataformas colaborativas, etc.).

    En conclusión, las líneas definidas por el plan son muy acertadas dadas las debilidades identificadas en este artículo en el proceso de digitalización del sector turístico. Aunque estimamos que el tamaño de los recursos asignados en el PRTR para estas iniciativas es pequeño, sí prevemos que tenga un efecto palanca para reactivar iniciativas privadas de inversión en digitalización que se dejaron a un lado tras la irrupción de la COVID-19. Sea como fuere, el sector turístico deberá retomar el camino previo a la pandemia, volviendo a invertir con fuerza en su transformación, y especialmente en su transformación digital.

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  • ¿Cómo evolucionará el precio de la vivienda en las provincias españolas en 2021?

    cataláninglés

    CaixaBank Research ha desarrollado unos nuevos modelos de previsión del precio de la vivienda a nivel provincial usando grandes cantidades de información (big data) y aplicando técnicas de machine learning. Según estos modelos, el precio de la vivienda disminuirá en 7 de cada 10 provincias españolas en 2021 y crecerá de forma muy moderada en el resto. Comparando las previsiones actuales con las que proyectaban los modelos antes de la pandemia, observamos una notable corrección del crecimiento previsto en el precio de la vivienda a un año vista, de unos 4 p. p. en promedio. Dicha corrección ha sido más acusada en las provincias con una mayor concentración urbana y una mayor dependencia del turismo extranjero, aunque, a pesar de ello, estas zonas siguen siendo las más dinámicas. 

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    Big data y machine learning aplicados a la predicción de la evolución del precio de la vivienda

    En este artículo analizamos las previsiones del precio de la vivienda para 2021 a nivel provincial, obtenidas a partir de los modelos de aprendizaje automático de la nueva herramienta de big data inmobiliario de CaixaBank. Esta herramienta combina los millones de datos internos de CaixaBank con fuentes externas de datos contrastados. Esto permite aplicar algoritmos de machine learning, que mejoran las previsiones a medida que se va contando con más información. Para entrenar los modelos, se han usado las series históricas del precio de la vivienda del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, basado en tasaciones de viviendas libres. La mayor parte de estos datos proviene de tasaciones de viviendas con más de 5 años de antigüedad, de modo que las previsiones del precio de la vivienda que presentamos en este artículo reflejan en gran medida la evolución del mercado de la vivienda de segunda mano.

    ¿Cómo ha afectado la pandemia a las previsiones del precio de la vivienda?

    El mercado inmobiliario español ha experimentado un fuerte ajuste de las expectativas sobre la evolución del precio de la vivienda como consecuencia de la COVID-19. Si comparamos la distribución de los precios de la vivienda proyectada por los modelos hace un año (octubre de 2019) con las proyecciones más recientes (octubre de 2020), observamos un desplazamiento de la distribución de precios a la izquierda. Es decir, los modelos proyectan en la actualidad unos precios de la vivienda significativamente inferiores a los proyectados hace un año.

    Las previsiones del precio de la vivienda se han revisado a la baja de forma generalizada en el último año

    Última actualización: 10 diciembre 2020 - 13:01

    En concreto, en octubre de 2019, los modelos predecían un aumento del precio de la vivienda a un año vista en prácticamente todas las provincias, y un aumento promedio del 3,5%. Las mayores subidas se esperaban en las provincias de Valencia (+7,4%), Navarra (+6,5%), Zaragoza (+6,5%) y Madrid (+6,4%). Y solamente se preveían descensos en cuatro provincias: Ciudad Real (–1,4%), Zamora (–1,3%), Palencia (–0,8%) y Ávila (–0,3%).

    Las previsiones del precio de la vivienda se han revisado a la baja de forma generalizada a causa del impacto de la COVID-19:

    mientras que hace un año se preveía un aumento en 9 de cada 10  provincias, en la actualidad se espera un descenso en 7 de cada 10.

    La previsión de los modelos en octubre de 2020 es que el precio de la vivienda a un año vista baje en 7 de cada 10 provincias. Sin embargo, los modelos todavía proyectan incrementos de precios, si bien mucho más moderados que hace un año, en casi un tercio de las provincias, entre las cuales destacan Málaga (+2,0%) y Madrid (+0,8%). 

    Resulta evidente, por tanto, que el ajuste de previsiones a la baja en el último año ha sido generalizado y muy significativo. En particular, la previsión del crecimiento del precio de la vivienda a un año vista se ha revisado a la baja en unos 4 p. p. entre octubre de 2019 y octubre de 2020.

    ¿Qué factores explican el importante cambio de expectativas en el precio de la vivienda?

    El mayor ajuste de previsiones entre octubre de 2019 y octubre de 2020 se ha producido en las provincias urbanas.1 Mientras que hace un año los modelos predecían una revalorización de la vivienda del 5% en promedio a un año vista en las provincias urbanas, actualmente predicen un ligero descenso de los precios entre el 3T 2020 y el 3T 2021 (–0,2% en promedio). En cambio, las provincias rurales han sufrido un ajuste significativamente inferior en las proyecciones del precio de la vivienda (unos 3 p. p. en el último año). No obstante, al ser mercados inmobiliarios que ya eran mucho menos dinámicos antes de la pandemia (hace un año se proyectaba un incremento del precio de la vivienda del 1,2% en promedio en las provincias rurales), el cambio de expectativas ha llevado a proyectar descensos notables en los precios de la vivienda en la mayor parte de las zonas rurales (del –2,0% en promedio entre el 3T 2020 y el 3T 2021). 

    Se observa un patrón similar si dividimos las provincias en dos grupos según su grado de dependencia del turismo extranjero. En concreto, consideramos que una provincia depende del turismo extranjero si más de un 10% del gasto en TPV (terminales de punto de venta) de CaixaBank en la provincia en 2019 se realizó con tarjetas extranjeras.2 Tras hacer la división, encontramos que la previsión del precio de la vivienda en las provincias dependientes del turismo se ha ajustado notablemente en el último año: de un crecimiento promedio a un año vista del 4,7% previsto en octubre de 2019 al –0,4% previsto actualmente. En cambio, las provincias con menor dependencia del turismo han experimentado un menor reajuste de las expectativas sobre la evolución del precio de la vivienda a un año vista aunque aún son las provincias en las que se espera un mayor descenso de precios en el próximo año. 

    • 1. Una provincia se considera rural si más del 50% de su población vive en municipios rurales (municipios de menos de 30.000 habitantes o bien municipios cuya densidad de población es inferior a 100 habitantes/km2). Una provincia se considera urbana si menos del 15% de la población vive en municipios rurales. El resto de las provincias se consideran intermedias.
    • 2. Las provincias dependientes del turismo extranjero según este criterio son Alicante, Baleares, Barcelona, Girona, Las Palmas, Málaga, Santa Cruz de Tenerife y Tarragona.
    p 13

    Las provincias urbanas y las dependientes del turismo extranjero siguen siendo las más dinámicas a pesar de haber sufrido el mayor ajuste de previsiones

    Última actualización: 10 diciembre 2020 - 13:06
    Las provincias donde más crecía el precio de la vivienda

    es donde se ha producido un mayor ajuste de expectativas pero, a pesar
    de ello, siguen siendo las más dinámicas

    Zoom a Barcelona y Madrid

    La provincia de Barcelona y la Comunidad de Madrid concentran una gran parte de la actividad inmobiliaria y, por ello, es importante analizarlas con mayor detalle. En el siguiente gráfico observamos la evolución del precio de la vivienda desde 2005, junto con las previsiones del modelo en octubre de 2019 y en octubre de 2020. La corrección resulta evidente, tal y como resumimos a continuación:

    p 15
    • En la provincia de Barcelona: en octubre de 2019 se esperaba un incremento del precio del 5,5%. Actualmente, el modelo predice un descenso en el precio a 1 año vista del 1,1%. Por tanto, el ajuste de expectativas ha sido importante (6,6 p. p.).
    • En la Comunidad de Madrid: en octubre de 2019 se esperaba un incremento del precio del 6,4%. Actualmente, el modelo predice un aumento muy moderado en el precio a 1 año vista, del 0,8%. Por tanto, el ajuste de expectativas ha sido algo inferior al de Barcelona pero también significativo (5,6 p. p.).

    Precio de la vivienda en la provincia de Barcelona

    Última actualización: 10 diciembre 2020 - 13:07

    Precio de la vivienda en la Comunidad de Madrid

    Última actualización: 10 diciembre 2020 - 13:07

    Finalmente, resulta interesante observar la evolución de las previsiones mes a mes, para advertir cómo el modelo va aprendiendo y recalibrando la previsión a medida que llega nueva información. En el siguiente gráfico se observa un primer salto en las previsiones en marzo de 2020, con la llegada de la COVID-19, y un segundo salto en junio de 2020 con la incorporación del dato del 2T 2020, que arrojó la primera caída interanual de precios de la vivienda (la variable objetivo de nuestros modelos de previsión).  

    Evolución de la previsión del precio de la vivienda a diciembre de 2020

    Última actualización: 10 diciembre 2020 - 13:56

    Estos resultados son una muestra del elevado potencial que ofrece la combinación del big data con modelos de aprendizaje automático para predecir la evolución futura del mercado inmobiliario español. Una información especialmente relevante en un contexto como el actual, donde la elevada incertidumbre sobre la evolución de la pandemia y su impacto sobre la economía nos exige reevaluar continuamente nuestro escenario de previsiones con el fin de poder tomar decisiones más informadas y acertadas. 

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  • 'e-commerce': un avance de años vivido en pocos meses

    cataláninglés

    La pandemia ha provocado, forzosamente, cambios muy importantes en nuestros hábitos de consumo. Ante la imposibilidad de acceder de forma presencial a los comercios, los canales de compra on-line han ganado mucho peso durante el año 2020. Según el análisis de los datos internos de CaixaBank, este crecimiento no solo ha sido significativo, sino que también ha sido generalizado entre empresas de distinto tamaño y sector, y ha supuesto un acicate para que muchas se lanzaran por primera vez a utilizar el e-commerce como canal de venta.

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    El gran crecimiento del e-commerce tras el estallido de la pandemia

    Las duras restricciones a la movilidad impuestas para combatir la expansión de la COVID-19 han supuesto, sin duda, un duro golpe para la economía española, pero también han actuado como acelerador de algunas tendencias de cambio que veníamos observando en el pasado. Uno de los cambios que más se ha acelerado y que más presente hemos tenido es la adopción del e-commerce como método de venta en los comercios minoristas. En el contexto de restricciones a la movilidad y distanciamiento social que estamos viviendo, las ventas on-line están suponiendo un revulsivo para el sector del retail que ha contribuido a evitar una situación económica todavía más compleja durante la pandemia.

    Para analizar el avance del comercio on-line, recurrimos al indicador de consumo que elaboramos a partir de los datos internos de CaixaBank, y nos detenemos a analizar la evolución del comercio minorista sin el comercio de bienes esenciales, que experimentó unas dinámicas muy diferentes al resto del comercio minorista.11 Tal y como se puede observar en el gráfico de la siguiente página, las compras por e-commerce han mostrado una evolución muy favorable desde el inicio de la pandemia. Entre los meses de abril y mayo de 2020, cuando las restricciones a la movilidad fueron más intensas, el gasto en e-commerce llegó a anotar tasas de crecimiento de tres dígitos, alcanzando volúmenes de gasto solo superados en la semana de Black Friday de los últimos años. El ritmo de crecimiento se moderó a medida que las restricciones a la movilidad se relajaron y la posibilidad de realizar compras presenciales volvió a escena. A pesar de ello, las tasas de crecimiento se han mantenido siempre por encima del 50% con respecto a 2019, salvo en momentos muy puntuales.

    • 11. Concretamente, excluimos del análisis la venta de alimentación y farmacias, puesto que el efecto de las restricciones en el consumo de este tipo de bienes fue el opuesto al observado en el comercio de bienes no esenciales durante la primera parte de la pandemia.

    Indicador CaixaBank de consumo en comercio minorista1

    Variación con respecto al nivel de referencia (%)2

    Indicador CaixaBank de consumo en comercio minorista

    La evolución descrita para el e-commerce encuentra un claro contraste en el comportamiento de las ventas presenciales que, tal y como se puede observar en el gráfico, cayeron sobremanera durante el primer estado de alarma y, en menor medida, durante la segunda y tercera ola de COVID-19, vividas en noviembre de 2020 y en febrero de 2021. Así, en el conjunto de 2020, el gasto presencial en el comercio minorista cayó un 23% con respecto a 2019, mientras que el e-commerce creció un 69% anual. Con ello, el crecimiento de las ventas on-line amortiguó el impacto sobre la facturación del sector, que cayó un 15%.

    Crecimiento democrático de las ventas por internet

    Una pregunta pertinente que nos podemos formular es qué tipo de comercio se ha podido beneficiar del aumento de las ventas on-line. Pasar a vender on-line o ampliar los canales de venta e-commerce supone para un comercio una inversión en digitalización importante, que implica una barrera para los negocios más modestos, sobre todo para los que tuvieron que adoptar este canal por primera vez. A pesar de ello, según el análisis de los datos internos de CaixaBank, el crecimiento del e-commerce ha sido generalizado, observándose tanto en empresas grandes y pequeñas como en empresas con experiencia e-commerce y en nuevos entrantes.

    Según el análisis de los datos internos de CaixaBank,

    el crecimiento del e-commerce ha sido generalizado, observándose tanto en empresas grandes y pequeñas como en empresas con experiencia y en nuevos entrantes.

    Tal y como recoge el siguiente gráfico, a partir del mes de mayo de 2020, la contribución al crecimiento de las ventas e-commerce por parte de nuevos entrantes fue aumentando a un ritmo constante, llegando a alcanzar un 30% del total. Sin embargo, tras la declaración del segundo estado de alarma el 25 de octubre de 2020, la tendencia al alza se rompió por completo. Probablemente, debido a que, en eventos como el Black Friday y la temporada navideña, los comercios electrónicos más consolidados en venta e-commerce volvieron a capturar el grueso de las ventas on-line. A pesar de ello, la contribución al crecimiento del e-commerce por parte de nuevos entrantes fue muy elevada en el conjunto de 2020, lo que revela que la adopción del canal de ventas on-line se ha dado también en comercios que no estaban digitalizados.

    Contribución al crecimiento del e-commerce de retail de los nuevos entrantes

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:06

    Si nos detenemos a observar las dinámicas del e-commerce según el tamaño empresarial, observamos dos etapas diferenciadas. En primer lugar, durante los meses del primer estado de alarma las compañías grandes fueron las que lideraron el grueso del crecimiento del comercio electrónico. A los pequeños comercios les costó más reaccionar de forma inmediata, y muchos tuvieron que esperar a poder abrir presencialmente para poder comenzar una adaptación hacia la venta e-commerce.

    Durante los meses del primer estado de alarma

    las compañías grandes fueron las que lideraron el grueso del crecimiento del comercio electrónico. A los pequeños comercios les costó más reaccionar.

    25

    A partir de finales del mes de junio, coincidiendo con el fin del estado de alarma, la dinámica del e-commerce comienza a cambiar en favor de los comercios más pequeños. Concretamente, a partir de dicho momento, la posibilidad de abrir las puertas para muchos pequeños comercios facilitó una adaptación más rápida al canal de venta on-line. Así, en los meses de julio y agosto, las ventas on-line de las empresas de menor tamaño llegaron a generar cerca de la mitad del crecimiento total del e-commerce del sector.

    Indicador CaixaBank de e-commerce en comercio minorista1

    Contribución a la variación interanual (p. p.)

    Indicador CaixaBank de e-commerce en comercio minorista
    Cambio estructural

    Los datos internos de CaixaBank también apuntan a que el aumento de las ventas por internet no se concentra en unos pocos tipos de comercio, más bien lo contrario. Todas las categorías comerciales reflejan un crecimiento apreciable durante 2020, aunque vemos cómo, tras la retirada de restricciones, el crecimiento del e-commerce se modera en pro de una mejora del gasto presencial.

    Así, es interesante evaluar en qué medida el crecimiento del e-commerce está aquí para quedarse. Para ello, en el gráfico que se muestra a continuación, reflejamos la tendencia que ha seguido el peso de las compras on-line sobre las compras totales en las diferentes ramas de actividad del comercio minorista. Tal y como se puede observar, el peso del e-commerce repuntó con mucha fuerza en 2020 en todas las ramas de actividad. Sin embargo, si comparamos la tendencia de los últimos años con el registro de marzo de 2021, un mes con restricciones apreciables pero no especialmente duras con el comercio minorista, vemos que hay algunas ramas de actividad (librerías y papelerías, y textil) donde el peso del consumo presencial se ha normalizado de nuevo. Por otro lado, vemos cómo, en el resto de las ramas de actividad, parte de la ganancia extraordinaria de 2020 aún permanecía en el mes de marzo de 2021, apuntando, en cierta medida, a un posible cambio de patrones de consumo.

    Peso del e-commerce sobre las ventas totales

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:07
    Es pronto para saber en qué medida este cambio será estructural y qué parte se disipará una vez superemos la crisis sanitaria.

    Con seguridad, el consumo presencial seguirá siendo una de las principales bases para el comercio minorista.

    En conclusión, el e-commerce ha crecido muy apreciablemente tras la irrupción de la COVID-19. Este crecimiento, además, ha sido «democrático», puesto que tanto grandes como pequeñas empresas (aunque estas tardaron algo más) han aprovechado el impulso que las restricciones a la movilidad han dado al consumo on-line. También ha habido un proceso de aprendizaje muy fuerte que ha comportado que los nuevos participantes en el canal de ventas e-commerce movilizasen buena parte del crecimiento en 2020.

    Ahora bien, es pronto para saber en qué medida este cambio será estructural y qué parte se disipará una vez superemos la crisis sanitaria. Con seguridad, el consumo presencial seguirá siendo una de las principales bases para el comercio minorista. No obstante, es difícil entender el futuro del sector sin una apuesta clara y contundente por continuar digitalizando sus canales de venta, que permitirán a muchos comercios pequeños acceder a un mercado mucho mayor y más diversificado y al consumidor acceder a un mercado con una oferta mucho más rica.

    27
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  • Los cambios en la inversión inmobiliaria minorista derivados del impacto de la COVID-19

    cataláninglés

    La irrupción de la pandemia ha modificado el escenario para la inversión inmobiliaria en activos relacionados con el comercio minorista. Por un lado, las fuertes restricciones a la movilidad y al negocio han reducido los precios y las rentas de los locales comerciales, moderando el interés inversor. Por el otro, la COVID-19 ha provocado un cambio en los hábitos de los consumidores españoles que ha beneficiado a los supermercados, donde la inversión alcanzó máximos históricos en 2020, y ha acelerado la penetración del comercio on-line en el sector minorista, que ha impulsado así la inversión en la logística necesaria para apoyar este canal de ventas. 

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    Estructura de la inversión inmobiliaria comercial en España

    En los últimos cinco años, la inversión inmobiliaria comercial ha ascendido a unos 3.000 millones de euros en media anual en el sector minorista español. En 2019, antes de la llegada de la pandemia, la inversión en oficinas era, de lejos, la de mayor peso en el sector inmobiliario comercial (suponía más del 30% del total). Sin embargo, las restricciones a la movilidad y el auge del teletrabajo acabaron reduciendo la inversión en este tipo de activos por debajo del 20% del total en 2020. Mientras tanto, la inversión en activos inmobiliarios retail aumentó su peso sobre el total y supuso cerca del 25% del total de la inversión inmobiliaria comercial en 2020, solo por detrás de las categorías multifamily (alquiler residencial y residencias de estudiantes) y logística. En este caso, la pandemia ha permitido al sector retail absorber el menor interés de la inversión en oficinas y hoteles. 

    En el caso de Europa, el desplome de la inversión en oficinas ha sido menor y, tras el impacto de la pandemia, continúa siendo, con diferencia, la principal inversión inmobiliaria comercial (cerca de un 35% del total) gracias a la reactivación que vivieron en la segunda mitad del año los grandes centros financieros de la región (Alemania, el Reino Unido y los Países Bajos). Por su parte, el peso del sector retail cae respecto a años anteriores, en este caso lastrado en mayor medida por las restricciones a la movilidad y al negocio. Sí que se observa una tendencia común: el auge del sector logístico (asociado a esa mayor penetración del comercio on-line) y el deterioro de los activos asociados con alojamientos y hoteles, castigados por la escasa movilidad internacional.

    Aumenta el peso de la inversión inmobiliaria minorista en España

    Distribución de la inversión por sectores en España

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:08

    Distribución de la inversión por sectores en Europa

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:09
    Impacto de la pandemia sobre la inversión inmobiliaria minorista

    Según la consultora inmobiliaria JLL, la inversión inmobiliaria minorista aumentó un 40% en 2020 en el mercado español, hasta alcanzar los 2.250 millones de euros. Se trata de un registro sorprendente, dado el contexto de fuertes restricciones sobre el comercio presencial, y es posible que gran parte del aumento sea un efecto corrección tras unos volúmenes de inversión en 2019 especialmente reducidos. Si comparamos el dato con la media de los tres años anteriores, se observa una caída del 30% en la inversión inmobiliaria minorista en 2020. 

    Entre tipos de activo, los centros comerciales fueron los que concentraron la mayor parte de la inversión inmobiliaria, con un volumen de unos 1.100 millones de euros, si bien es cierto que un 80% de esa cifra se debe exclusivamente a dos grandes operaciones (Intu Asturias y Puerto Venecia) que se negociaron y cerraron a principios de año, antes del estallido de la pandemia. En otras palabras, si se excluyen estas operaciones, se trataría del menor nivel de inversión desde 2013; es decir, desde la reactivación de la economía española tras la crisis financiera y de la deuda soberana.

    Le siguió, en volumen, la inversión en supermercados, que batió su máximo histórico en 2020 con una inversión de unos 600 millones de euros, representando el 30% de la inversión inmobiliaria minorista, cuando entre 2017 y 2019 apenas suponía el 5%-10% del total. Su éxito no sorprende: ha sido uno de los sectores que más reforzado ha salido de la crisis sanitaria gracias a su papel de abastecedor de la población.

    Por el contrario, los locales comerciales, sobre todo, de comercio textil, de ocio y de restauración fueron los activos inmobiliarios más perjudicados. En primer lugar, han estado especialmente lastrados por las restricciones (sobre aforos, límites horarios y cierres forzosos), y por las menores llegadas de turistas (–77% en 2020). En segundo lugar, la pandemia ha acelerado el crecimiento del comercio on-line, provocando cierto exceso de oferta de locales comerciales a corto plazo.

    Supermercados y centros comerciales lideraron la inversión en 2020

    Inversión inmobiliaria en el sector minorista en España

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:09

    Por otro lado, las rentas de los activos inmobiliarios descendieron de forma generalizada a lo largo de 2020 como consecuencia de la crisis sanitaria. La ausencia de compradores y la recesión económica derivada de la crisis sanitaria han dado paso a un aumento de las tasas de desocupación y de la disponibilidad de locales, y ha disparado la rotación entre operadores. No solo han cerrado pequeños establecimientos, sino que las grandes marcas también han aprovechado para hacer un esfuerzo de reducción de locales físicos a la vez que potenciaban el e-commerce. Como resultado, según datos de JLL de finales de 2020, las rentas prime en high street (locales de 100 m2 o más) cayeron un 16% interanual en Madrid y un 18% en Barcelona.12 Por su parte, las rentas prime en centros y parques comerciales en España también descendieron a lo largo de 2020, pero en menor medida, registrando caídas entre un 10% y un 12,5% interanual. 

    • 12. Renta prime hace referencia a las zonas comerciales más solicitadas y exclusivas
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    Los centros comerciales en España, muy ligados al ocio y la restauración

    En España, los centros comerciales concentran 1 de cada 4 compras en el sector minorista. La situación de este modelo de negocio, sobre todo en estos momentos de fuerte descenso en la afluencia de visitantes, está muy en boca del debate económico, debido al declive que está experimentando desde hace años en EE. UU.: los centros comerciales, que se popularizaron en los años sesenta y setenta y alcanzaron su ciclo de madurez ya en los años noventa, han pasado de tener una cuota del 75% de las ventas minoristas a suponer menos del 10% en 2019. Teniendo en cuenta que, entre 2010 y 2019, las ventas minoristas crecieron a ritmos del 4% anual y que la confianza de las familias se ha mantenido en niveles elevados, parece claro que el declive de este modelo en EE. UU. se debe, más bien, a factores estructurales: la sobreoferta existente (la densidad comercial por habitante es cinco veces mayor que en Europa), la falta de inversiones en los últimos años, que ha dejado al sector obsoleto (más de un tercio de los centros se construyeron antes de los años ochenta), y el mayor papel del e-commerce (EE. UU. es uno de los países con mayor penetración del comercio on-line) explican la mayor parte del deterioro. 

    En el caso español, no se evidencian problemas de sobreoferta ni de obsolescencia comparables a los de EE. UU. y no parece que este modelo de negocio vaya a seguir el mismo camino que en el gigante americano a corto plazo. En primer lugar, la oferta comercial española apenas acaba de entrar en su fase de madurez y la densidad de centros comerciales (0,34 m2 por habitante) dista mucho de la estadounidense (2,35 m2 por habitante). En segundo lugar, los centros comerciales españoles son mucho más modernos, la mayoría impulsados a lo largo de la década de los 2000 y con una composición más acorde con las nuevas tendencias y hábitos de los consumidores: se destina mayor superficie para el ocio y la restauración, a diferencia del modelo anglosajón de mayor espacio para grandes almacenes e hipermercados que actuaron como motor en los años sesenta y setenta, pero que ahora están claramente en declive. 

    Los centros comerciales españoles no evidencian problemas de sobreoferta ni de obsolescencia como en EE. UU.  Aquí la oferta acaba de entrar en su fase de madurez, es más moderna y acorde a las nuevas tendencias de los consumidores.

    La composición del centro comercial español es más moderna

    La composición del centro comercial español es más moderna
    Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos del CBRE.

    Por último, el único factor de deterioro que sí puede suponer un riesgo para este modelo de negocio es el auge del comercio on-line. El e-commerce suponía en torno al 5,4% de las ventas minoristas en nuestro país en 2019, pero la crisis sanitaria ha acelerado los cambios en los hábitos del consumidor español.13 Según las estimaciones de Centre for Retail Research, que ofrece datos comparables a nivel internacional, ese porcentaje se habría disparado hasta cerca del 10% en 2020. Sin embargo, esa penetración del e-commerce dista mucho de los registros en EE. UU. (en torno al 20% del total de ventas), en las grandes economías europeas (26% en el Reino Unido, 20% en Alemania y 14% en Francia) o, incluso, de la media de la UE (16% estimado para 2020). 

    La gran ventaja del centro comercial español frente al auge del comercio on-line es, precisamente, su mayor enfoque hacia la oferta de ocio y restauración, servicios y experiencias que, en gran medida, no se pueden obtener de forma digital. Paradójicamente, lo que actúa como ventaja estructural a medio y largo plazo se ha tornado en lastre durante la pandemia debido al descenso de las interacciones sociales por el miedo a los contagios. Los centros comerciales fueron los últimos en reabrir las puertas en el plan de desescalada de 2020, con fuertes restricciones de aforo y sin poder ofertar, precisamente, las zonas de ocio, con el fin de evitar aglomeraciones. Aun así, la afluencia a los centros comerciales se ha recuperado desde los mínimos del primer estado de alarma: en abril y mayo de 2020, cayó por encima del 80% interanual, para mejorar en la segunda mitad del año y, desde la tercera ola del virus, mantenerse en torno al 60%-70% de los niveles pre-COVID.

    • 13. Según los datos internos de CaixaBank, el peso del e-commerce en el comercio minorista fue del 5,6% en 2019. En 2020, el e-commerce pasó a representar el 9,2% de la facturación total, aunque a cierre de marzo de 2021, este avance se moderó hasta el 6,5% del total. Para más detalle sobre las tendencias del comercio electrónico véase el artículo «e-commerce: un avance de años vivido en pocos meses» en este mismo informe.
    Paradójicamente, lo que actúa como ventaja estructural a medio y largo plazo del centro comercial español (su enfoque hacia la oferta de ocio y restauración), se ha tornado en lastre durante la pandemia.
    La afluencia en centros comerciales cayó más de un 30% en 2020

    Afluencia en los centros comerciales

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:10

    En principio, todo apunta a que, una vez que se moderen las restricciones a la movilidad y se retomen los hábitos de interactuar en sociedad, cuando se supere la actual crisis sanitaria, el consumidor español retomará gran parte de su ocio pre-COVID. De hecho, la supervivencia de los centros comerciales a medio y largo plazo dependerá de la vuelta a los hábitos sociales, lo que permitirá compensar el auge del comercio on-line. A la espera de ver cómo se comportan estas fuerzas a favor y en contra, la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC) y las principales consultoras inmobiliarias mantienen sus expectativas de que la superficie bruta alquilable (SBA) en los centros comerciales siga incrementándose en nuestro país; actualmente, cuenta con 567 centros comerciales y unos 16,4 millones de m2 de superficie.

    La pandemia da alas a la inversión en supermercados

    No cabe duda de que la industria agroalimentaria ha sido uno de los sectores que ha salido fortalecido como consecuencia de la pandemia, por lo que no sorprende que su canal de distribución minorista haya salido reforzado también. De hecho, los supermercados han sido el único sector minorista que se ha fortalecido durante la crisis sanitaria.

    La crisis sanitaria nos ha dejado a un consumidor que come más a menudo en casa, lo hace de forma más saludable y sostenible, prima la comida lista para cocinar, pierde el interés por la marca de fabricante, mira más las ofertas disponibles (los supermercados de hard discount salen reforzados), prefiere los productos y marcas locales y ha perdido el miedo a comprar productos frescos de forma on-line. De esta manera, se pueden extraer tres tendencias muy marcadas para el sector: (i) la importancia de la cercanía, dadas las continuas restricciones a la movilidad; (ii) la preferencia por productos y comportamientos más saludables y sostenibles, por el cambio de hábitos y la mayor conciencia medioambiental, y (iii) el auge del comercio electrónico, también en lo que respecta a la distribución alimentaria, de nuevo, debido al confinamiento de la población. En este sentido, los supermercados son el formato que ofrece una mayor proximidad y han hecho un enorme esfuerzo, en un escaso periodo de tiempo, por incluir productos frescos, bio y gourmet, y por adaptarse a la nueva realidad de la compra on-line

    En este contexto, 2020 ha sido un año sin precedentes en lo que respecta a la inversión en superficies de alimentación, con un volumen de cierre de unos 650 millones de euros, duplicando con creces la inversión media de los cinco años anteriores, según los datos de la consultora Savills (véase el siguiente gráfico). A corto plazo, las operaciones de inversión en supermercados siguen siendo una opción atractiva, gracias a (i) su papel como distribuidores de productos de primera necesidad, con una demanda continua en el tiempo; (ii) han resultado ser especialmente resilientes a una crisis de estas características, y (iii) se perciben como un producto defensivo, líquido y de riesgo moderado.

    Récord de inversión en las superficies de alimentación

    Inversión en supermercados

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:11

    Reparto en diferentes formatos de distribución minorista

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:12

    Una vez se supere la crisis sanitaria actual, las perspectivas para los supermercados a medio y largo plazo siguen siendo favorables. Sin duda, el canal on-line seguirá ganando cuota de mercado, aunque de una forma más gradual que durante el pasado 2020, pero es de esperar que las tiendas físicas, accesibles y bien ubicadas seguirán siendo insustituibles en el proceso de distribución de alimentos, en un contexto de aumento de las preferencias por los productos frescos: las expectativas del sector para Europa recogen que las tiendas físicas atraerán el 90% de las ventas en alimentación. De nuevo, seguirán buscándose modelos híbridos que permitan adaptarse más rápidamente a las preferencias de los consumidores y, en este sentido, los supermercados han probado ser flexibles y ágiles para ajustarse al cambio de circunstancias. 

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    El nacimiento de la logística asociada al canal minorista

    La caída forzosa de las ventas presenciales que está viviendo el sector del retail a causa de las restricciones a la movilidad de la población ha supuesto un claro catalizador para el desarrollo del comercio electrónico.14 De forma paralela, el mercado logístico, hasta hace unos años el sector con menor presencia en el inmobiliario comercial, ha experimentado un repunte sin precedentes, favorecido por las urgentes necesidades de almacenamiento surgidas a lo largo de 2020, sobre todo en las primeras semanas del primer estado de alarma, cuando se temió incluso sufrir situaciones de desabastecimiento de determinados productos esenciales. En balance, ese auge del comercio electrónico ha dado paso a cierta simbiosis entre el comercio minorista y la logística.

    En este sentido, los parques comerciales de medianas superficies ubicados en zonas urbanas cercanas a la ciudad de referencia se han visto inesperadamente favorecidos por este cambio en los hábitos de consumo: se encuentran en ubicaciones privilegiadas para la logística (cercanos al centro, con buenas conexiones, grandes espacios de estacionamiento, etc.) y pueden beneficiarse ahora de su capacidad de almacenaje o, simplemente, para ofrecer servicios de click&collect. Es decir, este tipo de equipamientos del sector minorista destacan ahora por su capacidad para reconvertirse en centros logísticos, optimizar la distribución de «última milla» (naves de almacenaje, distribución y recogida de mercancía) y ser parte del modelo híbrido logístico-comercial que parece haber surgido de la crisis sanitaria.

    Este cambio de tendencia se refleja en los volúmenes de inversión en los últimos meses. Históricamente, la inversión inmobiliaria minorista superaba la inversión logística, pero en los últimos años ha repuntado el interés por los activos logísticos: según los datos de la consultora JLL, desde 2018 se han tramitado 120 operaciones en logística, frente a los 86 que se firmaron en el sector minorista.

    • 14. Para más detalle sobre las tendencias del comercio electrónico véase el artículo «e-commerce: un avance de años vivido en pocos meses» en este mismo informe.
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    ¿Qué ocurrirá una vez superada la crisis sanitaria?

    En líneas generales, las expectativas para el sector minorista y, por tanto, para la inversión inmobiliaria comercial minorista son favorables, en la medida en que se confirme que la recuperación se consolida. Por un lado, existe una amplia demanda embalsada de los meses de fuertes restricciones.15 Por el otro, los bajos tipos de interés y la enorme liquidez existente en el mercado seguirán impulsando el atractivo de la inversión inmobiliaria comercial frente a otras alternativas de inversión.

    Para conocer la evolución del sector a medio y largo plazo, cabe plantearse qué tendencias han llegado para quedarse y cuáles se convertirán en cambios puntuales, directamente asociados a las consecuencias de la pandemia y que, por tanto, deberían moderarse o desaparecer a medida que la crisis sanitaria se supere. 

    En primer lugar, parece claro que la desaparición de las restricciones asociadas a contener la pandemia y el regreso de los turistas permitirán un repunte de la afluencia de visitantes a los locales del sector, dando la vuelta a la situación: reanimará el interés de los inversores, aumentará las rentas de los locales y su rentabilidad. Para este 2021, las previsiones que maneja el sector en high street apuntan a incrementos de rentas prime del 0,5% en Madrid y del 1% en Barcelona, ritmos modestos y por debajo de las tasas prepandemia, similares a los que se esperan para las principales ciudades europeas. A medio y largo plazo, se espera un crecimiento medio anual de rentas prime en torno al 2,5% en Madrid y en Barcelona, encontrándose en el top 10 de ciudades europeas para las que se espera un mayor incremento de rentas. Sea como fuere, no se espera la recuperación de los niveles de renta pre-COVID antes de 2024. En el caso de los centros comerciales, se estima un incremento anual del 3% de las rentas prime, tanto este año como en los siguientes, de tal forma que los niveles pre-COVID se recuperarían en 2023-2024.15

    • 15. Véase la sección de perspectivas del artículo «Demanda embalsada durante la crisis sanitaria y perspectivas para el consumo» en este mismo informe.
    No se espera la recuperación de los niveles de renta  pre-COVID antes de 2024. En el caso de los centros comerciales, se estima un incremento anual del 3% de las rentas prime y se recuperarían los niveles pre-COVID en 2023-2024.

    Otro de los aspectos más claros del escenario es que la penetración del comercio electrónico en el sector minorista seguirá aumentando, en los próximos meses, probablemente, de forma más gradual, lo que continuará obligando al sector a adaptarse a la nueva realidad, sobre todo en el caso de los locales comerciales. Aunque el sector tiene claro que las compras físicas seguirán siendo, con diferencia, la mayor fuente de ingresos, los locales no podrán dar la espalda a un consumidor cada vez más omnicanal. Los establecimientos del futuro serán una combinación integral de los espacios físicos y los e-commerce, permitirán reducir los costes de los pedidos on-line actuando como centros de distribución de «última milla» o espacios click&collect. Esto obligará a destinar parte del espacio de la tienda al almacenaje y la preparación de envíos y a desarrollar herramientas y tecnologías que permitan el control del inventario.

    Previsiones del crecimiento medio anual 2021-2024 para rentas prime

    Crecimiento anual en locales high street

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:12

    Crecimiento anual de centros comerciales

    Última actualización: 21 junio 2021 - 10:13
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EE. UU.: ¿cómo el ahorro acumulado puede apoyar a la economía?

Aunque en la actualidad la tasa de ahorro estadounidense se sitúa muy por debajo de los niveles prepandemia, el ahorro acumulado durante 2020 y 2021 por las restricciones a la movilidad y las medidas de estímulo fiscal puede seguir favoreciendo el consumo en lo que queda de 2022 y en 2023. 

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Bandera luminosa de los EE. UU.

La fuerte caída en el consumo estadounidense, especialmente en los meses de elevadas restricciones a la movilidad, junto a la solidez mostrada por la renta de los ciudadanos, gracias a las contundentes rondas de estímulo fiscal en 2020 y principios de 2021, comportó un aumento sin precedentes de la tasa de ahorro de los hogares: desde niveles en torno al 8% antes de la pandemia a máximos por encima del 30% en la primavera de 2020 (véase el primer gráfico).

EE. UU.: tasa de ahorro de las familias

Aunque en la actualidad la tasa de ahorro se sitúa muy por debajo de los niveles prepandemia (5,4% en mayo), lo cierto es que el ahorro acumulado durante 2020 y 2021 puede seguir favoreciendo el consumo en lo que queda de 2022 y en 2023. Pero ¿de cuánto estamos hablando?

Exceso de ahorro: ¿acumulado? ¿gastado?

El primer paso consiste en estimar lo que se ha venido refiriendo como el «exceso de ahorro». Recordemos que el ahorro es una variable flujo y se define como la diferencia entre la renta bruta disponible de los hogares y su gasto total (consumo privado y pagos en servicio de la deuda y otras transferencias). Para estimar el ahorro acumulado, calculamos la diferencia entre los niveles de renta disponible y gasto observados con los que hubiesen ocurrido en ausencia de la pandemia, es decir, los niveles contrafactuales de haberse mantenido el ritmo de crecimiento promedio observado en los cinco años antes de la pandemia (véase el segundo gráfico).

EE. UU.: nivel de ahorro de las familias

Esta cuantificación nos muestra que las familias acumularon aproximadamente 2,5 billones de dólares en exceso de ahorro entre el 1T 2020 y el 3T 2021 (un 12% del PIB). Se trata de una cantidad muy abultada, y claramente superior a la ocurrida en otras economías avanzadas, donde también se desplegaron importantes ayudas públicas (aunque menos generosas que las estadounidenses) para mitigar los efectos adversos de la pandemia en los hogares. Así, por ejemplo, en el conjunto de la eurozona dicho ahorro se estima en algo más de 0,8 billones de euros (un 7% del PIB) y en el caso de España estaríamos hablando de unos 85.000 millones de euros (también en torno al 7% del PIB).1

Los hogares estadounidenses, no obstante, ya han em­­pleado parte de este exceso de ahorro para financiar un mayor consumo desde el inicio de 2022, como respuesta al aumento de la inflación. En concreto, según nuestras estimaciones estaríamos hablando de unos 100.000 millones de dólares, es decir, poco menos del 5% de lo acumulado previamente. De mantenerse esta tendencia de los últimos meses, los hogares tardarían entre cuatro y cinco años en gastar la totalidad del ahorro acumulado en exceso, lo que para 2022 y 2023 implicaría un total de 500.000 millones anuales (sobre el 2,4% del PIB).

  • 1. Las cifras pueden variar ligeramente según la metodología usada. Así, por ejemplo, para el caso español esta cifra oscila entre los 70.000 millones de euros y los 85.000 millones que comentamos.
¿Cuánto podrían seguir gastando los hogares en los próximos trimestres?

No obstante, la relación entre el consumo y el exceso de ahorro acumulado no es constante ni directamente proporcional. Distintos elementos influyen en dicha relación, por lo que es necesario analizarlos para dar respuesta a la pregunta de cuánto apoyo realmente podría significar la bolsa de ahorro acumulada en el consumo en los próximos trimestres.

El primer elemento a tener en cuenta es cómo las familias han distribuido este ahorro acumulado entre los diversos activos disponibles, puesto que los diferentes grados de liquidez de los activos apuntan a una capacidad distinta de consumo a corto plazo. En este sentido, aunque los flujos hacia acciones y fondos de inversión, así como la contratación de nuevas hipotecas, se situaron por encima de sus respectivos promedios históricos más recientes, lo cierto es que el grueso del exceso de ahorro se destinó a depósitos y efectivo –activos muy líquidos– (véase el tercer gráfico). Se trata de una distribución que debería favorecer una elevada disposición a ser gastado. Sin embargo, ello no parece estar ocurriendo.

EE. UU.: entradas netas en activos y pasivos de las familias

Un segundo aspecto a analizar es la distribución del exceso de ahorro entre los hogares según su nivel de riqueza, puesto que las familias con rentas bajas tienen una elevada propensión marginal al consumo, y lo contrario ocurre con los hogares de rentas elevadas.2 Así pues, llegados a este punto, sería necesario estimar la distribución actual del exceso de ahorro y de las propensiones marginales a consumir según la renta de los hogares, en ambos casos.

En cuanto a la distribución, distintos estudios muestran que los hogares estadounidenses con las rentas más altas (en el percentil top 20%)3 podrían haber acaparado entre un 40% y un 65% de este exceso de ahorro. De tal modo que, dada su menor propensión marginal a consumir, significaría un menor empuje al consumo que si la distribución hubiese sido más proporcional entre todos los hogares. En referencia a las propensiones a consumir, los dis­­tintos estudios arrojan cifras muy variadas. Así, mientras un análisis de la Reserva Federal de Boston de 2019 las estimaba en [0,218; 0,166; 0,002; 0,002; 0,015], de menor percentil de renta a mayor; otro de Penn Wharton realizado en 2021 los situaba en un rango muy superior al considerar las particularidades que rodean al momento de pandemia actual: [0,55; 0,40; 0,22; 0,13; 0,12].

Si consideramos estas últimas propensiones, al estar más alineadas con la situación actual, y una distribución del ahorro en línea con la mencionada anteriormente, estimamos que los hogares podrían llegar a gastar cerca de 525.000 millones de dólares (en términos nominales), es decir, un 20% del total del ahorro acumulado extra. En este sentido, y teniendo en cuenta que ya llevan gastados 100.000 millones, quedarían todavía 425.000 millones de empuje en los próximos trimestres (sobre el 1,8% en términos de PIB).

Con todo, se trata de una cifra que nuevamente se debe matizar de la mano de un tercer elemento, y es la confianza. La disposición de los hogares a hacer uso de los ahorros acumulados dependerá, también, de las expectativas que tengan acerca de su situación económica y financiera futura. En este sentido, y según la encuesta de la Universidad de Michigan, las perspectivas económicas de los consumidores se deterioraron en junio hasta niveles mínimos desde 1980, lo que podría apuntar a una mayor precaución para tirar de este colchón financiero, al menos, a corto plazo.

  • 2. Ello significa que el incremento del consumo por cada incremento de renta disponible es mayor en los hogares con menores ingresos.
  • 3. Percentil de 80 al 100.
Escenario de soft(ish)-landing

En balance, y de acuerdo con nuestro análisis, el ahorro embalsado podría representar un consumo extra en torno a los 400.000 millones de dólares (en términos reales) en el próximo año y medio, partiendo de un total de ahorro acumulado del 12% del PIB a lo largo de la pandemia. Juntamente con el buen momento en el mercado laboral, este factor de apoyo (que representa en torno a un 1,5% del PIB) permitirá, en nuestra opinión, que los hogares estadounidenses puedan sortear, en gran medida, los efectos negativos de la elevada inflación y el fuerte tensionamiento que está comportando la rápida retirada de estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal.

Dicho esto, la existencia de este colchón de ahorro no significa que la economía estadounidense no pueda experimentar un proceso de fuerte ralentización. De hecho, es de esperar que el tensionamiento en las condiciones fi­­nancieras y la caída en los índices bursátiles (20% en lo que va de año) incida negativamente en el consumo en los próximos trimestres.4 Sin embargo, el colchón acumulado junto a la recuperación del mercado laboral y una situación financiera de los hogares robusta deberían servir para evitar un enfriamiento profundo y duradero de la actividad económica.

  • 4. La Reserva Federal estima que el efecto riqueza de cada dólar de pérdida en el patrimonio resulta en una disminución en el gasto privado de 3,5 a 5 centavos. Véase https://www.federalreserve.gov/pubs/feds/2001/ 200121/200121pap.pdf.