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El estallido de la guerra en Ucrania ha eclipsado las positivas perspectivas que preveíamos para la economía española en este 2022. Si bien a finales del año pasado ya habían aparecido en escena algunos factores que restaron dinamismo a la recuperación económica, como la propagación de la variante ómicron, las distorsiones en las cadenas de abastecimiento globales y las presiones inflacionistas, sobre todo de los precios energéticos, el conflicto armado en Ucrania ha pasado a ser el principal foco de atención y el mayor condicionante de la evolución económica a corto plazo.
En el primer podcast del año, nuestro economista Ricard Murillo sintetiza los principales mensajes del Informe Mensual de enero y arroja algo de luz a un escenario en el que, pese a las sombras de la elevada inflación y las subidas de los tipos interés, se vislumbran elementos que pueden ser un apoyo al crecimiento económico en los próximos trimestres: el buen tono del mercado laboral, la caída de los precios de la energía y señales de que la inflación ya podría haber tocado techo.
En el episodio de marzo de “Economía Exprés”, los economistas Rita Sánchez y Oriol Carreras nos desvelan los detalles del nuevo escenario de previsiones para la economía global y española. Un escenario en el que proyectamos un mayor crecimiento del PIB, sobre todo en EE. UU. y en España, y una menor inflación en la eurozona y España, no así en EE. UU. Además hacemos balance de la ejecución de los fondos europeos NGEU y discutimos la situación y perspectivas del sector inmobiliario español, en los que la población inmigrante juega un importante papel.
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El sector turístico español ha empezado 2023 con robustez. Las llegadas de turistas internacionales han alcanzado los niveles de 2019 y el gasto turístico internacional ha batido récords. El turismo doméstico ha continuado creciendo desde 2022, pero con menor impulso por la combinación de pérdida de poder adquisitivo y de mayores salidas al extranjero. Aunque el turismo es actualmente uno de los motores de la economía española, es probable que aparezcan varios vientos de cara en los próximos trimestres. El complicado panorama macroeconómico en los países de origen de turistas internacionales, la reactivación de los destinos más lejanos para el turista europeo y español, y la competencia de destinos más económicos apuntan a una desaceleración del sector turístico a medida que nos aproximemos a 2024.
El conflicto bélico en Irán ha reintroducido un potente foco de incertidumbre en un contexto económico que, hasta hace poco, venía mostrando una notable resiliencia. El cierre del estrecho de Ormuz y el consiguiente encarecimiento de la energía obligan a recalibrar el escenario macroeconómico, tanto a nivel global como para la economía española. En este número del Informe Mensual presentamos la actualización de nuestras previsiones para 2026 y 2027, analizando cómo este episodio geopolítico se está transmitiendo a los mercados financieros, a la economía internacional y a la economía española. El informe se completa con otros análisis de interés, como los nuevos (des)equilibrios del mercado del petróleo; el impacto del repunte inflacionista en el bienestar de los hogares europeos; la exposición de los distintos sectores de la economía española al shock energético; la persistencia de la brecha generacional en renta y riqueza, y los desafíos de las cuentas públicas y el cumplimiento de las reglas fiscales europeas.
En el número de verano del Informe Mensual, seguimos prestando atención a cómo el acuerdo entre EE. UU. e Irán está reconfigurando las perspectivas económicas globales, aunque su carácter frágil mantiene una elevada incertidumbre. En el ámbito internacional, analizamos la llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Reserva Federal y la evolución de la inflación europea tras el shock energético, con un impacto directo claro, pero unos efectos indirectos todavía contenidos. También examinamos las necesidades de reforma e inversión identificadas en el Semestre Europeo en vista del fin de los fondos NGEU. En España, cuya economía sigue contando con bazas para seguir creciendo a un ritmo dinámico, profundizamos en la tasa de desempleo, y, a partir de datos de alta frecuencia, en los hábitos de consumo en restauración y los efectos del cambio climático sobre la fidelización del turismo internacional.
La combinación de un crecimiento demográfico vigoroso y el gradual descenso de los tipos de interés, junto con la falta de oferta, está impulsando el crecimiento de los precios de la vivienda, particularmente en el mercado de vivienda nueva y en las regiones más dinámicas y con mayor atractivo turístico.
Si bien la industria manufacturera no ha sido uno de los sectores más golpeados por la crisis, lo cierto es que el shock de la COVID-19 tuvo lugar en un contexto de prolongada debilidad del sector, no solo en España, sino en toda Europa. Tras el duro ajuste inicial, que fue breve y heterogéneo entre las distintas ramas de actividad, el sector retomó el vuelo con rapidez, aproximándose a los niveles prepandemia de actividad y empleo. Las perspectivas para 2021 y 2022 son favorables, apoyadas, sobre todo, en el tirón de la demanda externa y las inversiones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Las recientes disrupciones en las cadenas de suministro global, ocasionadas por cuellos de botella en el transporte mundial y desabastecimiento de algunos componentes, tendrán un impacto temporal y reducido.
El aumento de los aranceles por parte de EE. UU. entre 10 y 20 p. p. debería tener un impacto limitado en la economía española, menor que en otras economías avanzadas, pero algunos sectores de actividad podrían verse más afectados.
Las restricciones implementadas para frenar el avance del coronavirus y la precaución por la incertidumbre reinante provocaron un gran aumento del ahorro de los hogares españoles en 2020. En concreto, estimamos que el ahorro acumulado por la pandemia alcanzó los 46.600 millones de euros, el 3,7% del PIB de 2019. Este fuerte aumento del ahorro se ha ido deshaciendo a medida que hemos podido recuperar nuestros hábitos, lo que está espoleando una rápida recuperación del consumo. Una tendencia que muy probablemente se mantendrá en los próximos trimestres.