República Árabe de Egipto
Las políticas aplicadas desde 2024 en el marco del programa de asistencia del FMI han permitido avanzar en la estabilización macroeconómica, gracias a la flexibilización del tipo de cambio, el endurecimiento monetario y fiscal y la recuperación de los flujos de divisas.
| Previsiones | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | ||
| Crecimiento del PIB (%) | 3,3 | 6,7 | 3,8 | 2,4 | 4,4 | 4,2 | 4,8 | |
| Inflación, IPC (%) | 4,5 | 8,5 | 24,4 | 33,3 | 20,4 | 13,2 | 11,1 | |
| Saldo presupuestario (% del PIB) | -7,0 | -5,7 | -5,8 | -7,1 | -6,6 | -12,1 | -8,9 | |
| Deuda pública (% del PIB) | 89,9 | 88,5 | 95,9 | 90,9 | 86,8 | 87,0 | 84,9 | |
| Tipo de interés de referencia (%)* | 8,3 | 11,2 | 18,2 | 26,1 | 23,7 | 19,1 | 16,5 | |
| Tipo de cambio (EGP/USD)* | 15,7 | 16,5 | 25,8 | 36,3 | 49,7 | 49,5 | 54,3 | |
| Saldo por cuenta corriente (% del PIB) | -4,4 | -3,5 | -1,2 | -5,4 | -4,2 | -4,2 | -4,6 | |
| Deuda externa (% del PIB) | 31,7 | 35,5 | 43,1 | 42,9 | 40,5 | 41,4 | 41,4 | |
Notas: * Promedio anual. Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de Thomson Reuters Datastream y previsiones del FMI. Previsión | ||||||||
Perspectivas
Las políticas aplicadas desde 2024 en el marco del programa de asistencia del FMI han permitido avanzar en la estabilización macroeconómica, gracias a la flexibilización del tipo de cambio, el endurecimiento monetario y fiscal y la recuperación de los flujos de divisas. El crecimiento del PIB se aceleró hasta el 4,4% en 2025, apoyado en el consumo privado, la inversión, el turismo, las remesas y las manufacturas no vinculadas al petróleo.
El FMI prevé un crecimiento del 4,2% en 2026 y del 4,8% en 2027, aunque condicionado por los efectos retardados del conflicto en Oriente Próximo sobre los costes, la confianza y la inversión. Además, la recuperación continúa sin generar suficiente empleo para absorber el crecimiento de la población activa y sus perspectivas a medio plazo dependen de una reducción efectiva del peso del Estado en la economía.
El conflicto en Oriente Próximo constituye el principal riesgo para la recuperación. Como importador neto de energía, Egipto está expuesto al encarecimiento del petróleo y el gas y a posibles interrupciones del suministro regional, con efectos sobre la inflación, la producción eléctrica y la balanza exterior. También persisten riesgos para el turismo, los flujos de capital y el tráfico por el canal de Suez, cuyos ingresos continúan muy por debajo de los niveles anteriores a las disrupciones del mar Rojo.
Políticas económicas
La inflación se ha moderado sustancialmente desde los máximos de 2024, aunque continúa elevada y expuesta a la evolución de la energía, los alimentos, el tipo de cambio y los precios administrados. La tasa general se situó en el 14,9% en julio de 2026 y el FMI prevé que se mantenga en niveles elevados hasta final de año. El banco central interrumpió la relajación monetaria iniciada en 2025 y mantuvo en agosto el tipo de depósito en el 19%, ante los riesgos inflacionistas derivados del conflicto.
Las finanzas públicas siguen constituyendo una de las principales vulnerabilidades. La mejora de la recaudación y la contención del gasto han permitido superar los objetivos fiscales del programa y avanzar en la reducción gradual de la ratio de deuda. El saldo primario se sitúa en torno al 3% del PIB, si bien el déficit total y las necesidades brutas de financiación continúan siendo muy elevados por la fuerte carga de intereses, lo que restringe el margen para inversión y gasto social. La consolidación fiscal se apoya en la ampliación de las bases tributarias, la reducción de subsidios energéticos y una gestión más activa de la deuda.
El déficit por cuenta corriente se redujo al 4,2% del PIB en 2025, gracias a la fortaleza del turismo y las remesas, pero el encarecimiento energético podría ampliarlo hasta el entorno del 4,5%. La dependencia de las importaciones energéticas y alimentarias, la menor capacidad productiva de gas natural por problemas operativos y los reducidos ingresos del canal de Suez mantienen la vulnerabilidad exterior. La inversión extranjera, los desembolsos multilaterales y la flexibilidad cambiaria han reforzado, no obstante, la disponibilidad de divisas.
Las reservas internacionales han seguido aumentando y superan las métricas de adecuación del FMI, lo que proporciona un colchón más sólido frente a episodios de volatilidad. No obstante, las elevadas obligaciones externas y la dependencia de flujos de cartera mantienen riesgos significativos, especialmente ante un endurecimiento de las condiciones financieras globales.
La séptima revisión del programa del FMI, completada en julio de 2026, permitió desembolsar cerca de 1.800 millones de dólares adicionales. El organismo reconoce los avances en estabilidad macroeconómica, pero advierte del progreso desigual de la agenda de reformas estructurales. La venta de activos públicos, la igualdad competitiva entre empresas públicas y privadas y la mejora del clima de negocios son esenciales para elevar la inversión y sostener un crecimiento próximo al 5% a medio plazo.1
Las agencias de calificación crediticia valoran la mejora de la estabilidad macroeconómica y de los flujos externos. No obstante, la deuda soberana continúa en un grado altamente especulativo, penalizada por las elevadas necesidades de financiación, el coste de los intereses y la exposición a perturbaciones regionales.
- 1
FMI (2026), «Arab Republic of Egypt: Fifth and Sixth Reviews Under the Extended Arrangement Under the Extended Fund Facility and First Review Under the Resilience and Sustainability Arrangement» y «Arab Republic of Egypt: Seventh Review Under the Extended Arrangement Under the Extended Fund Facility and Second Review Under the Resilience and Sustainability Facility Arrangement».
Tipo de cambio
La flexibilización del régimen cambiario ha reducido la escasez de divisas y favorecido el retorno de remesas y capital exterior, pero la libra egipcia continúa sometida a presiones depreciatorias por el diferencial de inflación, el déficit exterior y la incertidumbre geopolítica. La divisa volvió a debilitarse tras la escalada del conflicto en Oriente Próximo, aunque el aumento de las reservas, los desembolsos multilaterales y los elevados tipos de interés han limitado movimientos más desordenados. Mantener un tipo de cambio determinado por el mercado constituye una condición central del programa del FMI y de la confianza inversora.
Riesgos
El panorama de riesgos está sesgado a la baja, con elevada vulnerabilidad fiscal y externa, fuertes necesidades de financiación y exposición directa a la inestabilidad regional. Una prolongación del conflicto podría elevar los precios energéticos y alimentarios, interrumpir el suministro de gas, retrasar la recuperación del canal de Suez y del turismo, provocar salidas de capital y prolongar el carácter restrictivo de la política monetaria.
Adicionalmente, identificamos los siguientes riesgos idiosincráticos:
- El sistema bancario se mantiene sólido, rentable y líquido, pero su elevada exposición a deuda pública y el peso dominante de las entidades estatales refuerzan el nexo soberano-bancario y limitan la financiación privada. El FMI recomienda reforzar la gestión de riesgos en la banca pública.
- Una relajación prematura de las políticas o un menor compromiso con la flexibilidad cambiaria podría reactivar la escasez de divisas, la inflación y las salidas de capital. El retraso de las privatizaciones perpetuaría las distorsiones competitivas y reduciría la inversión privada.
- La situación política se mantiene estable, aunque la limitada competencia política, las debilidades institucionales y la insuficiente rendición de cuentas pesan sobre la gobernanza y el entorno empresarial.
- En el ámbito social, la inflación acumulada, la reducción de subsidios y la elevada informalidad han erosionado el poder adquisitivo. La población desplazada por los conflictos regionales añade presión sobre la vivienda, los servicios públicos y la protección social.
- Egipto presenta una elevada exposición a riesgos climáticos, especialmente al estrés hídrico, al aumento de las temperaturas y del nivel del mar y a la vulnerabilidad del delta del Nilo. El mecanismo de resiliencia acordado con el FMI busca reforzar su gestión y movilizar financiación climática.
Calificación crediticia soberana
| Agencia de calificación | Rating* | Última modificación | Perspectiva | Última modificación |
|---|---|---|---|---|
![]() | 10/10/25 | Estable | 10/10/25 | |
![]() | 5/10/23 | Positiva | 07/03/24 | |
![]() | 1/11/24 | Estable | 01/11/24 | |
Nota: *Una celda sombreada indica «grado inversión» y una no sombreada «grado especulativo». Grado de inversiónGrado especulativo | ||||






