Del menú del día al sábado noche: patrones intrasemanales del consumo en restauración en España
El consumo en restauración en España muestra un patrón claramente concentrado en el final de la semana, con un ticket medio más elevado, lo que sugiere una creciente orientación a un consumo más social y discrecional, con matices estacionales.
Tras el fuerte impulso posterior a la pandemia, la restauración española entra en una fase de crecimiento más sostenible, con un avance del gasto aún dinámico, asociado al impulso del sector turístico, aunque más moderado que en años recientes. Más allá de esta evolución, ponemos el foco en el marcado patrón estacional del sector y, aprovechando la elevada granularidad de los datos de gasto con tarjeta en TPV de CaixaBank,1 este artículo analiza la estacionalidad intrasemanal del gasto en restauración, es decir, cómo se distribuye la demanda a lo largo de los días de la semana.
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Según nuestros datos internos, el 40,5% de la facturación total del restaurante medio español se concentra en tan solo cuatro meses del año (temporada alta de junio a septiembre), tal y como analizamos en «El sector de la restauración en España en 2024: lo que revelan los datos de millones de transacciones de pagos con tarjetas» en el Informe Sectorial de Turismo 1S 2025.
La mayor parte del gasto en restauración se produce entre el viernes y el domingo
La actividad en restauración se concentra en los últimos días de la semana. De hecho, se trata de un patrón bastante estable en los últimos años (véase el primer gráfico), si bien entre 2021 y 2022 se registró incluso un ligero repunte del peso relativo entre el viernes y el domingo, probablemente vinculado al teletrabajo y a cambios en los hábitos de oficina, que redujeron parcialmente el consumo de lunes a jueves. En cualquier caso, el efecto fue limitado y se ha ido corrigiendo. En 2025, entre viernes y domingo se concentra algo más del 57% del gasto semanal (solo 0,7 p. p. más que en 2019), frente a algo menos del 43% entre lunes y jueves.
Esta importancia relativa del viernes a domingo apunta a un rasgo estructural del sector: el consumo en restauración está fuertemente vinculado a los momentos de ocio, algo que se vio impulsado en los años inmediatos tras la pandemia. La mayor concentración del gasto en viernes y fin de semana se explica, en mayor medida, por un importe más elevado por transacción, aunque el mayor número de operaciones también contribuye. Entre viernes y domingo se concentra en torno al 53% de las operaciones, 4 puntos menos que cuando mirábamos el porcentaje de gasto.
La clave está en el ticket medio: mientras que entre lunes y jueves se sitúa en torno a 16,5 euros por transacción, en los tres últimos días de la semana ronda los 23 euros, es decir, un 37% más.2 Una posible interpretación de este diferencial es la distinta estructura de precios y formatos de consumo durante la semana laboral y el viernes-domingo: durante los días laborables, es más habitual la presencia de ofertas como el menú del día; en cambio, este tipo de opciones pierde peso durante el viernes-domingo.
Cabe preguntarnos si este patrón se reproduce de forma homogénea a lo largo del año o si se aprecia cierta variación estacional. A grandes rasgos (véase el segundo gráfico), se observa que el peso del gasto entre lunes y jueves es relativamente mayor en los meses con mayor intensidad de ocio y mayor presencia de festivos, como julio, diciembre o abril (Semana Santa), lo que tiende a suavizar la diferencia entre lunes-jueves y viernes-domingo.
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Estos datos del ticket medio corresponden al año 2025, pero cabe señalar que, de nuevo, esta brecha se ha mantenido muy estable a lo largo de los últimos años y las cifras no difieren de forma significativa respecto a 2019.
En los últimos años, la cena resta cuota al gasto en el almuerzo
La evolución del gasto en restauración apunta a un cambio muy gradual en los patrones de consumo intradía: aunque la comida sigue siendo el momento clave y más relevante, la cena ha ido ganando peso relativo con el paso del tiempo, tanto de lunes a jueves como, sobre todo, de viernes a domingo.
Entre lunes y jueves, la cena ha pasado de representar el 40,8% del gasto en 2019 al 42,6% en 2025, mientras que la comida ha reducido su peso del 49,0% al 44,8%. Una tendencia similar se observa de viernes a domingo, donde la cena aumenta su participación del 37,9% al 41,0%. La pandemia introdujo una alteración temporal de este patrón: en 2021, se aprecia un repunte de la comida durante el viernes-domingo (49,2% del gasto, frente al 46,7% de 2019), probablemente asociado a una recuperación del consumo todavía condicionada por restricciones y más concentrada en horarios diurnos. No obstante, en los años posteriores el reparto del gasto vuelve a desplazarse gradualmente hacia la cena.
Esta evolución apunta a cierta recomposición del gasto hacia momentos de consumo más vinculados al ocio y la socialización, especialmente en el tramo final de la semana. Aunque el almuerzo continúa concentrando la mayor parte del gasto, el avance relativo de la cena refuerza la idea de que la restauración de viernes a domingo se apoya cada vez más en experiencias de consumo más discrecional y de mayor gasto medio.
Existe cierta heterogeneidad en los patrones de consumo entre provincias
En todas las provincias españolas, el porcentaje de gasto en restauración de viernes a domingo supera al realizado el resto de la semana. Sin embargo, al analizar la distribución de esta variable y contrastar el comportamiento entre lunes y jueves frente a viernes y domingo, aparecen diferencias notables, tal y como reflejan los mapas del último gráfico.
El gasto a lo largo de la semana laboral tiende a ser relativamente más elevado en provincias con mayor densidad económica y urbana, donde la restauración se beneficia de la actividad laboral y del consumo recurrente asociado al día a día. En cambio, en buena parte del interior peninsular y en algunas provincias del oeste y del sur, el gasto de viernes a domingo gana peso relativo y refleja un patrón más ligado al ocio y la socialización. En conjunto, este contraste apunta a la coexistencia de dos perfiles territoriales de demanda: uno más estructural y sostenido durante la semana, y otro más concentrado y dependiente del consumo en el tramo final de la semana.
Mención aparte merecen el arco mediterráneo y algunas provincias turísticas, que presentan un patrón más mixto, al combinar un peso relativamente elevado del gasto entre semana con una presencia también significativa del consumo de viernes a domingo, algo coherente con una demanda más diversificada y asociada al consumidor extranjero.
El análisis del gasto en restauración en España pone de manifiesto la elevada persistencia de un patrón claramente concentrado de viernes a domingo, donde se genera más de la mitad del gasto, impulsado por un mayor ticket medio y vinculado a momentos de ocio. No obstante, este patrón presenta cierta estacionalidad –con un mayor peso relativo del consumo entre semana en periodos festivos o de mayor actividad lúdica– y diferencias territoriales que reflejan la coexistencia de perfiles de demanda más ligados a la actividad económica diaria frente a otros más orientados al ocio. Además, se observa una evolución gradual en los hábitos intradiarios, con una ligera pérdida de protagonismo de la comida frente a la cena, especialmente en el tramo final de la semana, lo que sugiere, de nuevo, una creciente orientación del consumo hacia experiencias más sociales y discrecionales.







