República de Sudáfrica
El crecimiento económico repuntó moderadamente en 2025, hasta el 1,1%, favorecido por la mejora del suministro eléctrico, la recuperación del consumo privado y el aumento de la confianza tras la formación del Gobierno de Unidad Nacional en 2024.
| Previsiones | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | 2026 | 2027 | ||
| Crecimiento del PIB (%) | 4,9 | 2,1 | 0,8 | 0,5 | 1,1 | 1,1 | 1,3 | |
| Inflación, IPC (%) | 4,6 | 6,9 | 5,9 | 4,4 | 3,2 | 3,9 | 3,4 | |
| Saldo presupuestario (% del PIB) | -5,5 | -4,3 | -5,5 | -5,7 | -5,8 | -4,9 | -4,3 | |
| Deuda pública (% del PIB) | 68,8 | 70,7 | 73,2 | 76,0 | 78,6 | 78,9 | 79,7 | |
| Tipo de interés de referencia (%)* | 3,5 | 5,3 | 8,0 | 8,1 | 7,2 | 6,9 | 6,9 | |
| Tipo de cambio (ZAR/USD)* | 14,8 | 16,4 | 18,5 | 18,3 | 17,9 | 16,7 | 17,0 | |
| Saldo por cuenta corriente (% del PIB) | 3,7 | -0,3 | -1,1 | -0,7 | -0,5 | -0,9 | -1,4 | |
| Deuda externa (% del PIB) | 39,2 | 43,0 | 41,3 | 40,3 | 43,6 | 41,4 | 41,9 | |
Nota: * Promedio anual. Fuente: CaixaBank Research, a partir de datos de Thomson Reuters Datastream y previsiones del FMI. Previsión | ||||||||
Perspectivas
El crecimiento económico repuntó moderadamente en 2025, hasta el 1,1%, favorecido por la mejora del suministro eléctrico, la recuperación del consumo privado y el aumento de la confianza tras la formación del Gobierno de Unidad Nacional en 2024. No obstante, la expansión continuó siendo modesta, lastrada por importantes cuellos de botella en logística, transporte e infraestructuras municipales.
La actividad mantuvo cierto dinamismo al inicio de 2026, aunque apoyada principalmente en la contribución del sector exterior, mientras que la debilidad del consumo y la inversión evidencia que la recuperación interna sigue siendo frágil.
El FMI ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento, hasta el 1,1% en 2026 y el 1,3% en 2027, ante el impacto del conflicto en Oriente Próximo y el deterioro del entorno internacional. La recuperación continuará apoyada en las reformas estructurales y la normalización de algunas infraestructuras críticas, pero será insuficiente para reducir significativamente el elevado desempleo estructural, con una tasa de paro superior al 30%.
La condición de Sudáfrica como importador neto de petróleo hace que el shock energético afecte negativamente a la actividad a través de mayores costes de transporte y producción, la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y unas condiciones monetarias más restrictivas. A ello se añaden la debilidad de la demanda mundial, la volatilidad de los precios de los metales y el aumento del proteccionismo comercial.
Políticas económicas
La moderación de la inflación durante 2025 permitió al banco central relajar inicialmente la política monetaria. Sin embargo, el aumento de los precios energéticos, la depreciación del rand y la aparición de efectos indirectos sobre los precios llevaron a elevar el tipo de referencia al 7,0% en mayo de 2026, nivel en el que se mantuvo en julio. La inflación alcanzó el 5,0% a mediados de 2026 y se prevé que permanezca por encima del 4% hasta comienzos de 2027, lo que retrasará su convergencia hacia el nuevo objetivo del 3%, con una banda de tolerancia de ±1 p. p.
Las finanzas públicas continúan siendo uno de los principales focos de vulnerabilidad, aunque muestran señales de estabilización. El FMI prevé que los superávits primarios reduzcan gradualmente el déficit público, desde cerca del 6% del PIB en 2025 hasta algo más del 4% en 2027. No obstante, el bajo crecimiento y la elevada carga de intereses mantendrían la deuda en torno al 80% del PIB y limitarían el margen para inversión y protección social.
El saldo por cuenta corriente pasó a terreno superavitario al inicio de 2026, favorecido por la mejora de la balanza comercial. No obstante, la subida de la factura energética, la debilidad de la demanda global y el déficit estructural de las balanzas de servicios y rentas podrían revertir parcialmente esta mejora.
Los riesgos externos se ven mitigados por el tipo de cambio flexible, una posición inversora internacional neta favorable, una deuda externa moderada y un nivel adecuado de reservas internacionales. Además, la profundidad del mercado financiero doméstico permite que el sector público se financie predominantemente en moneda local, aunque mantiene una exposición relevante a cambios en el apetito global por el riesgo.
El programa de reformas Operation Vulindlela continúa centrado en energía, logística, transporte, agua y clima de negocios, con una creciente participación privada en la generación eléctrica, los ferrocarriles y los puertos. Su segunda fase amplía la agenda hacia las Administraciones locales, la digitalización y el régimen de visados. La implementación efectiva de estas medidas es fundamental para elevar el reducido crecimiento potencial. El FMI prevé que el crecimiento se aproxime gradualmente al 1,8% a medio plazo, aunque una ejecución más ambiciosa de las reformas podría mejorar este resultado.1
La mejora de las perspectivas fiscales y la reducción de los pasivos contingentes ligados a la empresa eléctrica estatal han favorecido desde finales de 2025 una revisión positiva del riesgo soberano, aunque la deuda sudafricana continúa dentro del grado especulativo. En noviembre de 2025, S&P elevó la calificación en moneda extranjera de BB– a BB con perspectiva positiva. Fue la primera mejora concedida por una de las principales agencias en 16 años, a la que siguió la de Fitch en junio de 2026.
- 1
FMI (2026), «South Africa: 2025 Article IV Consultation».
Tipo de cambio
El rand sudafricano mantiene una elevada sensibilidad al apetito global por el riesgo, los movimientos del dólar y los precios de las materias primas. Durante 2026, el conflicto en Oriente Próximo y la volatilidad energética han provocado episodios de depreciación, aunque la credibilidad del marco monetario, la consolidación fiscal y la mejora de la percepción soberana han limitado movimientos más abruptos. La flexibilidad cambiaria actúa como mecanismo de absorción de los shocks externos, pero una depreciación persistente intensificaría la transmisión de los precios energéticos a la inflación y podría exigir un mayor endurecimiento monetario.
Riesgos
El panorama de riesgos está sesgado a la baja, con vulnerabilidades fiscales y externas todavía elevadas, deficiencias estructurales y potenciales focos de tensión social y política. La economía es especialmente sensible a un agravamiento del conflicto en Oriente Próximo, al endurecimiento de las condiciones financieras internacionales, a la debilidad de sus principales socios comerciales y a caídas de los precios de los metales. Un shock energético más persistente deterioraría simultáneamente el crecimiento, la inflación, el saldo exterior y el tipo de cambio.
Adicionalmente, identificamos los siguientes riesgos idiosincráticos:
- El sistema bancario se mantiene resiliente, bien capitalizado y con niveles adecuados de liquidez, aunque su creciente exposición a deuda pública refuerza el vínculo entre los riesgos bancario y soberano.
- La disminución de los cortes de suministro y la mejora financiera de la empresa eléctrica estatal han reducido las restricciones energéticas, pero persisten cuellos de botella en ferrocarriles, puertos, agua e infraestructuras municipales.
- Una consolidación fiscal insuficiente, un crecimiento inferior al previsto o un nuevo aumento de los costes de financiación dificultarían la estabilización de la deuda pública y podrían desplazar recursos destinados a inversión y protección social.
- El desempleo, la desigualdad y la pobreza mantienen latente el riesgo de conflictividad social, especialmente si la recuperación no genera empleo. Al mismo tiempo, la heterogeneidad del Gobierno de Unidad Nacional puede retrasar acuerdos sobre consolidación fiscal, empresas públicas y apertura de sectores estratégicos.
- El país es vulnerable a eventos climáticos extremos, especialmente sequías e inundaciones, que afectan a la agricultura, a la disponibilidad de agua y a las infraestructuras. Una transición energética desordenada podría, además, elevar el coste de la electricidad y dificultar los objetivos de descarbonización.
Calificación crediticia soberana
| Agencia de calificación | Rating* | Última modificación | Perspectiva | Última modificación |
|---|---|---|---|---|
![]() | 14/11/25 | Positiva | 14/11/25 | |
![]() | 20/11/20 | Positiva | 22/05/26 | |
![]() | 05/06/26 | Estable | 05/06/26 | |
Nota: *Una celda sombreada indica «grado inversión» y una no sombreada «grado especulativo». Grado de inversiónGrado especulativo | ||||






